Agorafobia y trastorno de pánico. Protocolo de tratamiento incluido

in stem-espanol •  4 months ago

Por Yrmaleza Alvarado.

     Mi respeto a la comunidad científica STEM de lengua hispana por el apoyo que siempre nos aportan, lo mismo que a todos los amigos que se interesan por conocer acerca de temas relacionados con la salud mental. A todos, mi abrazo sincero.


     Cabe iniciar esta disertación recordando que el trabajo de investigación experimental y clínica en el campo del bienestar de la mente apoyan definir el trastorno de pánico como:

“… un temor adquirido a algunas sensaciones corporales”;

Y de la agorafobia como:

“… una reacción de la conducta a la anticipación de sensaciones físicas relacionadas o su incremento proporcional para convertirse en un ataque de pánico.”

     A continuación, revisaremos tanto lo teórico y empírico más reciente, así como lo concerniente a etiología y las maneras de lograr éxito en el aprendizaje durante la terapia de exposición, todo bajo un enfoque cognitivo-conductual.


Ataques de Pánico: Su naturaleza

     Tal como lo define la Asociación Americana de Psiquiatría:

“… Los ataques de pánico son episodios discretos de temor o incomodidad repentina que va ligada a cierta sintomatología física y cognitiva”.

     Estos ataques de pánico están asociados con intenso deseo de actuar, casi siempre, es decir, conducente a la acción de escapar y a veces conllevan impulsos de luchar. Estas tendencias de combate y huida, regularmente, van acompañadas de una elevada activación del sistema nervioso autónomo, necesaria para prestar apoyo a la reacción del mismo nombre. Según Izard, 1992, esta reactividad involucra percepciones de amenaza o peligro inminente tales como la muerte, pérdida de control o ridículo social.

     La combinación de la ansiedad añadida a los síntomas con cogniciones catastróficas ante el pánico es lo que diferencia a la persona con trastorno de pánico de alguien que sufre pánico ocasional, es decir, no clínico o de personas con otros trastornos de ansiedad que también llegan a experimentar terror. Veamos el siguiente ejemplo sobre este asunto:

CASO REAL:

PACIENTE: Me desvelo con frecuencia por el terror que me ocasiona pensar qué pasaría con mi niño si llego a enfermar. Y de solo imaginarme que voy a morir me agobia y desvela aún más. ¿Quién cuidará de él?, Y de mi esposo, ¿Qué será de él? ¿Quién le apoyará para sacar adelante a nuestro hijo? Luego pienso, esta situación país nos está matando, capaz tengamos que mudarnos para sobrevivir, ¿en dónde viviríamos y cómo afrontaríamos la situación? La verdad estar tan nerviosa hace a mi corazón agitarse, mis manos sudan y me siento mareada y asustada. Trato de distraerme viendo TV e intento dormirme.

TERAPEUTA: ¿Le preocupa que estas sensaciones de aceleración del corazón, sudoración y mareos vuelvan a repetirse?

PACIENTE: No, aunque son muy intensas, son lo que menos me preocupa. Me angustia más mi hijo y nuestro futuro.

      Aquí vimos una experiencia de pánico que no es el elemento central de la ansiedad de la paciente. Probablemente nos encontremos más ante una dama que afronta un trastorno de ansiedad generalizada y que su angustia descontrolada la sumerge en pánico ocasional.

     A continuación, observemos el caso de una persona con trastorno de ansiedad social el cual teme vivir una situación de pánico en situaciones sociales, más que todo por el temor de un posible rechazo social.

PACIENTE: De solo pensar entrar en pánico en público me paralizo. Me da terror la idea de que otros adviertan lo ansioso que soy. De seguro notarán el temblor de mis manos, transpiro demasiado me pongo todo rojo.

TERAPEUTA: De todos estos rasgos que usted menciona ¿Qué es lo que más le preocupa que otros noten en su persona?

PACIENTE: Que piensen que soy raro.

TERAPEUTA: ¿Estaría ansioso en público si los ataques de pánico desaparecieran?

PACIENTE: Aún así me preocuparía cometer una falla ante todos. Lo que me angustian no son sólo los ataques de pánico.

TERAPEUTA: ¿Le preocupan los ataques de pánico en algunos otros casos?

PACIENTE: En fiestas de la empresa y, a veces, al conocer a alguna persona.
Por todo lo descrito por el paciente, este, en efecto sufre de ataques de pánico, más producidos por una evidente ansiedad social.

Agorafobia: su naturaleza

La agorafobia, definida por la Asociación americana de Psiquiatría:

“… se refiere a evitar o resistir el temor a experiencias de las que puede ser complicado escapar o en que no se dispone de apoyo si es que se experimentasen sintomatologías debido al pánico u otros que lleguen a incapacitar a quien lo vive; como vómito o pérdida del control de los intestinos, desorientación o la sensación de estar cayendo.”

     Los escenarios en que este trastorno se detona incluyen centros comerciales, salas de espera, filas del cine o de supermercado, viajes en colectivo, entre otros. La agorafobia en su primer nivel, la manifiesta una persona que duda en conducir sola largas distancias, pero sí conduce hasta el trabajo, o aquel que en el cine prefiere sentarse al lado del pasillo, pero aun así va. La agorafobia moderada por ejemplo la sufre aquel paciente que solo maneja en un radio de 16 km de casa y únicamente si lleva acompañante, puede ir a hacer mercado, pero no en horas pico, evita volar o viajar en tren. La agorafobia agravada tarta sobre una movilidad en extremo reducida que en su mayoría lleva al paciente a quedarse en casa para no exponerse a ningún peligro.


Protocolo de tratamiento sugerido

     La mayoría de los estudios de la terapia cognitivo-conductual para pánico y agorafobia se manejan en series de 10 a 20 sesiones de tratamiento. El programa de tratamiento incluye conferencias (tres horas); enseñanza de aptitudes como respiración, relajación y debate cognitivo (tres horas); exposición en vivo (nueve horas); y revisión grupal más una sesión de grupo de apoyo durante dos horas para otras personas del entorno más cercano del paciente.

     Con este formato se ha alcanzado en la última década alrededor de un 85% de mejoría en los pacientes tratados, y que esos resultados perduran un año más tarde. Por supuesto, hay un componente que debe acompañar este tipo de tratamiento que se refiere al apoyo de los seres significativos. Veamos estos escenarios:

     “Para mis padres es difícil comprender. Creen que todo está en mi mente. Se irritan porque no logro afrontar las situaciones. Me llaman débil e irresponsable. Yo no logro valerme por mí misma, los necesito a ellos. Me da mucho terror pensar que solo puedo desmoronarme, y qué tal si llegan a faltarme. Sólo me siento segura junto a ellos. Siempre saben qué hacer”.

     Acá se ve reflejada la dependencia de quienes cuidan para sentir tranquilidad a pesar de la respuesta poco compasiva que sólo aumenta el estrés de la paciente. En este caso que sigue se ilustra la manera en que la atención del cuidador principal es reforzador del temor y la evitación:

     “Mi papá en realidad se esfuerza por ayudarme. Siempre está pendiente de lo que siento y no me presiona para que haga cosas que no puedo hacer. Me llama a toda hora mientras estoy en clases. Permanece junto a mí y toma mi mano cuando me siento nerviosa. No duda en dejar lo que esté haciendo para buscarme si estoy teniendo un mal momento. Hace unos días abandonó una fiesta familiar pues me sentí agobiada en esta. En general, me siento segura con él y con mi familia siempre que esté en casa; estar fuera es demasiado para mí. Me siento tan agradecida, no sé qué haría sin mi papá”.

      La participación acertada de personas significativas produce buenos resultados a largo plazo de la terapia cognitivo-conductual para la agorafobia. De igual modo, en comparación con el entrenamiento de relajación, la enseñanza de habilidades para comunicarse con otras personas luego de cuatro semanas de terapia de exposición en vivo son garantes en el postratamiento con el fin de tener mayores reducciones en medidas de agorafobia. Lo recomendable sería inculcar el valor de involucrar en el tratamiento para la agorafobia a otras personas significativas para el paciente.


Conclusión

     En realidad, esos tratamientos son bastante breves y con una estructura bien definida, sin embargo su aplicación es mucho más compleja que la de, por ejemplo, las prescripciones farmacológicas (que en ocasiones resultan ser mal aplicados). Lo que estos y otros tratamientos psicosociales exitosos pareciesen requerir es un nuevo método de diseminarlos, de tal manera que lleguen a la mayor cantidad de pacientes.

     El verdadero desafío se encuentra en estos últimos, que quienes experimentan trastorno de pánico y agorafobia lleguen a internalizar la naturaleza psicosomática de sus padecimientos, de modo tal que den prioridad a la atención terapéutica que los mismos ameritan.

"La mente sí importa".



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Referencias utilizadas:

  • Allen, L. B., White, K. S., Barlow, D. H., Shear, M. K., Gorman, J. M., & Woods, S. W. (2010). Cognitive-behavior therapy (CBT) for panic disorder: Relationship of anxiety and depression comorbidity with treatment outcome. Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment, 32, 185–192.

  • Barlow, D. H. (1988). Anxiety and its disorders: The nature and treatment of anxiety and panic. New York: Guilford Press.

  • Chambless, D. L., Caputo, G., Gracely, S., Jasin, E., & Williams, C. (1985). The Mobility Inventory for Agoraphobia. Behaviour Research and Therapy, 23, 35– 44.

  • Izard, C. E. (1992). Basic emotions, relations among emotions, and emotion cognition relations. Psychological Review, 99, 561–565.

  • Veltman, D. J., van Zijderveld, G., Tilders, F. J., & van Dyck, R. (1996). Epinephrine and fear of bodily sensations in panic disorder and social phobia. Journal of Psychopharmacology, 10 (4), 259–265.

Fuentes de imágenes


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Hola @talmid, un excelente aporte para la comunidad el que publicas, la temática me parece muy oportuna en los tiempos que vivimos, sobre todo en Venezuela. Creo que los seres humanos en algún momento de sus vidas dependiendo de las experiencias vividas podrían haber experimentado un episodio de pánico, generalmente considero que las vivencias deben ser de alto impacto y trauma para prolongar estos estados de temor tanto individual como colectivo. En cuanto al impacto colectivo, estimo que se tratarían de causas que afecten a numerosas personas a la vez (en su mayoría de afectación social) lo que generaría una condición de pánico. En relación al caso Venezuela, tengo tiempo pensando que debido a las condiciones de alta conflictividad aparentemente sin solución idónea, propiciada por discurso hostil, se estarían manifestando tanto de forma pasiva como activa rasgos de pánico social, eso es muy alarmante, porque me parece que el rescate de la tranquilidad y equilibrio colectivo pasaría por el accionar oportuno de psicólogos sociales, así como la fortaleza de los lazos familiares como pilar fundamental del ser humano. los venezolanos viven constantemente sometidos a situaciones que generan ansiedad y depresión, pero lo que me parece que más resalta es el miedo a que no se consoliden soluciones que devuelvan la confianza y estabilidad tan necesarias para poder realizar una vida normal con los altibajos cotidianos a los que estábamos acostumbrados. Por otro lado, en cuanto al miedo a salir, lo que tu denominas agorafobia es muy probable que en la actualidad hayan manifestaciones de los diferentes niveles, de igual forma motivado por la alta y compleja conflictividad. Aprendí mucho de tu aporte, de verdad valioso desde la perspectiva educativa y científica, saludos fraternos!!

Hola estimada @talmid excelente tu artículo, ya que nos permite aclarar muchas situaciones en las cuales estamos inmerso en nuestro día a día, pienso que todos experimentamos algún tipo de temor por alguna situación en especial, generalmente sentimos mucha ansiedad al momento de hablar en multitudes por lo que puedo relacionarlo con un tipo de pánico.

Creo que las grandes exigencias sociales en nuestra actualidad hacen crecer este tipo de situaciones de ansiedad o pánicos, por lo que resalto el valor de tu contenido debido a que muchas personas les cuesta manifestar estos tipos de temores, por lo que con ello viene intrínseco el hecho del temor a los profesionales en psiquiatría o psicología, y me encantó tus ultimas frases las cuales dicen “La mente sí importa” ya que allí está la clave del sano desenvolvimiento de cualquier persona de nuestra tan estresada sociedad. Un saludo Fraterno felicidades.

Hola un saludo y abrazo, muy interesante el trabajo que nos presenta en esta publicación y recordé un caso clínico cuando trabaje en un hospital psiquiátrico, era un joven que iniciaba la edad adulta y me manifestó que un lugar,le empezó a dar síntomas como taquicardia , falta de aire , y sensación de hormigueo, todo esto que sintió le preocupó tanto que fue al hospital y el diagnóstico para ese momento era Hiperglicemia, él refería que antes de este evento su vida era totalmente normal , asistía a la escuela, hacia deportes, entre otras actividades como cualquier joven de su edad.

En su asistencia al médico le recomendaron una serie de estudios clínicos reportando todos de que no se trataba de problemas de glicemia, por lo tanto no habia explicacion alguna de lo que le había sucedido.

Pero dias despues comenzo a sentir ansiedad, y me manifestaba que por ejemplo en su casa , le daba unos "ataques de pánico" , taquicardia , manos frías , transpiran las manos , temblor, miedo a morir de un infarto, gritar ,llorar,algunas veces se golpeaba, por lo que nuevamente asiste al medico y le indican clonacepam.

Desde entonces sintió temor en salir de su casa y le daban esos mismos síntomas por momentos, asistió a un psicólogo y en conjunto con un psiquiatra llegaron a la conclusión que se trataba de un caso de agorafobia y trastorno de ansiedad, le recomendaron ansiolíticos e iniciar terapias en algo que él le gustara hacer y comenzó un curso de guitarra, compuso varias canciones y entre esas actividades dijo que le iniciaron una mejoría importante a lo que le sucedía, no se en realidad en que terminó este caso, pero @talmid, ¿Cree usted que este sea un caso de Agorafobia y trastorno de pánico?. y qué experiencia tiene usted si al realizar alguna actividad específica logre en el paciente que se disminuya los síntomas.

Muy interesante tu artículo @talmid, y de especial importancia para los que vivimos en Venezuela. Me pregunto cuántas personas con trastornos de ansiedad no buscan tratamiento a su condición por no saber que es algo fuera de lo normal.

·

[email protected] Agradezco mucho tu amable visita e interacción. Definitivamente estás en una interrogante retórica, en Venezuela la tasa de complicaciones en el campo de la salud mental ha aumentado desconcertamente. Todos estamos en espera de la toma de medidas integrales para el resguardo integral de la población. Por lo que nos compete como individuos en busca de una mejor sociedad, yo recomiendo velar por nuestra salud mental. Te dejo un fuerte apretón de manos y mi más sincera intención de ayudar en este proceso coyuntural que vivimos los que aún quedamos en este bello pero dolido suelo