"El saber lo llaman suerte".
Primera vez que lo escucho, y leo aquí en tu post, una contextualización bien definida.
Sin embargo, yo soy de los que piensa que la suerte se debe a lo fortuito, y el conocimieno, el saber, es producto de lo que vivimos y nos preparamos experiencial e intelectualmente.
No obstante, repito, enmarcaste muy bien el refrán y el por qué o para qué de su aplicación.
Saludos.