El llanto de la Banshee I [Relato]

in spanish •  last month


Ilustración


«La alegría más grande es la inesperada.»

— Sófocles


Ha pasado ya mucho tiempo desde que estuve en las ancestrales tierras de la gran Irlanda. Debo confesar que nunca estuve afanoso de regresar y aborrecía la idea de volver a este afligido lugar, pero en el momento en que volví a su belleza, sus páramos montañosos y fríos, sus pueblos pintorescos de gente amable, sus antiguos y atractivos castillos, debo confesar que mi corazón se rebozó de una dicha tremenda después de tanto tiempo.

El motivo de mi regreso fue para acudir a la invitación de mi gran amigo, Henry O’Grady, quien estaba pasando por una situación difícil de digerir. Su padre estaba gravemente enfermo, los médicos no predicaban nunca buenas noticias. Su salud se deterioraba cada vez más anunciando su pronta muerte.

No me imagino por lo que debe estar pasando el pobre Henry, y su hermana, Morella, a quien un día di mi corazón, pero por crueldad del destino nuestros caminos se separaron pero por más de mi parte. Morella pensaba que iba a proponerle matrimonio, y junto a ella tomaría su mano frente a su padre, pero no fue así.

En vez de ello huí confundido a Londres y desde entonces no supe más de ella. Solo sabía de los O’Grady gracias a Henry quien mantenía contacto conmigo a través de cartas. El tiempo pasó y la vergüenza nunca más volvió a mi mente. No volví a enamorarme desde entonces y por lo tanto nunca me casé.

Pensé en Morella por mucho tiempo, en especial ahora al volver a la maligna Irlanda del Norte, albergadora de mis tortuosos recuerdos. En mi trayecto me dirigí al pueblo más cercano a la casa de los O’Grady, solo tenía que atravesar un páramo más y estaría descansando en una cómoda cama de posada con agua caliente.

Pero algo en el aire no se sentía bien, siempre he sido sensible a ciertas cosas, cosas que la gente común no puede sentir ni ver. Era una sensación de terrible melancolía, como si la felicidad fuera devorada por una fuerza mucho peor que la tristeza. De repente los caballos de mi coche se detuvieron y comenzaron a relinchar despavoridos y desorientados sin saber qué hacer.

Traté de calmarlos con las cuerdas pero era inútil, tuve que bajarme del coche y rodear sus cuellos con mis brazos mientras susurraba en sus oídos. Cuando al fin logré calmarlos la sensación de inestabilidad se hizo más intensa, en aquél camino oscuro y montañoso.

Noté unos ojos brillantes y azul zafiro que me observaban a una distancia más o menos cercana. Una sensación de miedo casi hacía que mis piernas tomaran el control, montarme en el coche y hacer que los caballos corrieran, hasta que esos ojos tomaron una forma más extensa y fulgente, convirtiéndose en una figura extrañamente humana y azulada.


Ilustración

Aquella forma se movió de un lado a otro sin despegar de mí sus penetrantes ojos de resplandor. Y, de repente, escuché el grito más horrendo y estridente que pude haber escuchado en mi vida. Era como un llanto, con un efecto mordaz. Sentí como mi cuerpo primero temblaba y después, todo músculo se paralizó.

Había perdido hasta el don del habla mientras aquel ser inhumano se acercaba a mí cubierta de ese resplandor etéreo. Imploraba a Dios en mi mente de poder salir vivo de esta, sabía que aquella criatura podía hacerme el más cruel de los daños, podía sentirlo dentro de mí.

La mujer espectro de cabellos blancos, piel grisácea y abominable presencia solo extendió su mano y tocó mi rostro. En ese momento sentí como el mundo se me caía encima, al ser envuelto por aquella profunda tristeza que arrastraría al suicidio hasta la persona más cuerda.

Estuvimos por un buen rato así. Ella mirándome con sus ojos profundos y negros y yo, paralizado sin poder mover un músculo. Hasta qué, la criatura comenzó a alejarse lentamente deslizándose de nuevo hacia la abismal y oscura boca de la noche. El veneno de su voz se disipó en mi cuerpo y comencé a moverme de nuevo. Con velocidad, me monté en el coche y agité las cuerdas para que los caballos se dieran prisa. Despavorido salí de allí, y no miré atrás en ningún momento.

Llegué a la posada cansado, tomé cualquier habitación del lugar y me encerré cerrando todas las ventanas y cortinas. Tuve problemas para conciliar el sueño. No dejaba de pensar en aquél espanto y si todavía estaría esperando afuera buscando devorar a cualquier cándida víctima. Yo de verdad he tenido mucha suerte.

Al día siguiente me había levantado tarde esa mañana, me preparé rápidamente para ir a casa de los O’Grady y poder acompañar a mi amigo Henry en su nefasta situación. Llegué, y a la primera que me encontré fue a Morella. Nuestras caras de sorpresa al vernos fueron dignas de un poema. Oh Dios, estaba tan hermosa, habían pasado siete años pero pareciera que el tiempo se había detenido en ella desde el último día que la vi.

Nunca olvidé sus labios carmesí y sus ojos de esmeraldas. Aunque ninguna sonrisa atisbé de sus labios pensaba que la razón, eran dos cosas: la primera era el profundo odio que seguramente sentía hacia mí, y la segunda era la deteriorada salud de su padre. De cualquier manera, se notaba que no estaba feliz de verme, y yo sentía aquél desprecio.

Mirarnos ese instante fue como una eternidad, ninguna palabra fue evocada de nuestros labios. Hasta que ella apartó la mirada y se dirigió a otro lugar de la casa. En ese momento, un criado me dijo que lo acompañara a donde estaba Henry mientras yo veía como Morella se perdía hacia la sala. Seguí al hombre hasta donde estaba mi amigo y la alegría de verlo fue sumamente frenética.

Nos dimos el más cálido abrazo, parecía que era lo que ha Henry más le hacía falta. Pobre hombre, puedo imaginar por todo lo que ha pasado. Quería contarle de mi horrible experiencia en el páramo pero no me pareció prudente, así que lo dejé para después, aprovechamos mejor el momento para actualizarnos, y sobre el espanto del páramo, tendrá que esperar.

Continuará...



Ilustración


Licencia de Creative Commons

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.




Posted from my blog with SteemPress : https://universoperdido.timeets.com/index.php/2019/01/06/el-llanto-de-la-banshee-i-relato/

Authors get paid when people like you upvote their post.
If you enjoyed what you read here, create your account today and start earning FREE STEEM!
Sort Order:  

Congratulations! This post has been upvoted from the communal account, @minnowsupport, by UniversoPerdido from the Minnow Support Project. It's a witness project run by aggroed, ausbitbank, teamsteem, someguy123, neoxian, followbtcnews, and netuoso. The goal is to help Steemit grow by supporting Minnows. Please find us at the Peace, Abundance, and Liberty Network (PALnet) Discord Channel. It's a completely public and open space to all members of the Steemit community who voluntarily choose to be there.

If you would like to delegate to the Minnow Support Project you can do so by clicking on the following links: 50SP, 100SP, 250SP, 500SP, 1000SP, 5000SP.
Be sure to leave at least 50SP undelegated on your account.

Este post ha sido votado por el proyecto @templo en colaboración con @steempress-io.

·

Proyecto @templo como siempre, muchas gracias.

Muy bueno tu relato. Deberías dejar los links de las partes anteriores

·

Saludos y gracias por leer. Si es que esta es solo la primera parte, dentro de una semana vendrá la segunda.

Buen planteamiento con varios frentes abiertos. Estaré pendiente de ver cómo sigue...

·

La siguiente parte será la final, y voy a darle un final hermoso :)

Muy buen relato. Me impresiona la forma de describir los espacios y las sensaciones. Esperaremos la parte siguiente.
Saludos cordiales.

·

Saludos cordiales, gracias por pasar ;) el ambiente es lo más importante y darle magia a las letras.

·
·

Fue un gusto leerte.
🤗

Posted using Partiko Android

Esta publicación ha sido seleccionada para el reporte de Curación Diaria.

final de post.png¡¡¡Felicidades!!!