¿Paz?
En el año 2014 visité el Jardín Botánico Eloy Valenzuela, de la ciudad de Bucaramanga. Es un parque inmenso donde pude contemplar hermosas plantas, gigantescos árboles y algunos lindos animales. Uno de estos animales fue este hermoso pato blanco. En realidad era una pareja de patos blancos. Me encanta contemplar los animales, y fotografiarlos es algo muy relajante y satisfactorio.
Cuando vemos una imagen como esta, podemos sentir que nos trasmite paz. Relacionamos la paz con la calma, con la tranquilidad, con la armonía, con la ausencia de problemas. Así como este pato debió estar en paz al momento de ser fotografiado. Así como yo sentía paz al contemplarlo.
La biblia, sin embargo nos habla de una paz diferente. El Señor Jesús dijo a sus discípulos: “La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14:27). “No como el mundo la da, yo os la doy”
¿Qué tiene de diferente la paz de Dios? Voy a referirles una historia registrada en el libro de 2da de Reyes, capítulo 4, versículos 4 al 37. Una mujer ya mayor que no podía concebir recibe el milagro de ser madre. Conoce el amor más grande jamás sentido. El de una madre por su hijo. Conoce la mayor felicidad de todas: ser mamá. Sin embargo, esa dicha le fue quitada, pues el niño en un momento dado enfermó y murió. EL niño murió en sus brazos y ella, sin perder tiempo fue en busca del profeta por medio del cual Dios le había concedido el milagro. En medio de esta aflicción, en medio de este problema (no creo que pueda haber uno mayor para cualquier madre), cuando ella va saliendo a ver al profeta, su esposo le pregunta a qué va a ver al profeta, ¿qué ocurre? Y ella respondió PAZ (Vers. 23)
¿Paz? Su hijo acababa de morir y ella da esa respuesta que no deja de asombrarme. Y es que ella sabía lo que debía hacer; sabía a quién recurrir. No perdió el tiempo en quejas, ni lamentos. Salió directamente a buscar ayuda ante el único que podía solventar su problema: Dios.
La paz de Dios no depende de las circunstancias externas; la paz de Dios no implica que todo esté en calma y en silencio; no significa ausencia de problemas. La paz que Dios nos da proviene de la seguridad de saber que Dios es poderoso para librarnos de cualquier tempestad, cualquier problema, y nos permite superar las dificultades y salir a flote. La paz de Dios viene de saber que no estamos solos en el valle de sombra de muerte, como dice el conocido Salmo 23.
Te invito a confiar de tal manera en Dios, en su poder y en su amor que puedas sentir paz, aun en medio de las tormentas de la vida.
Feliz Sabbath!
Todas las imágenes me pertenecen; fueron tomadas con mi Canon PowerShot SX40 HS.
La paz que sentimos cuando oramos y vamos a la iglesia es muy gratificante y solo es posible por el amor de Dios. Saludos, buen post
Hola amiga @kaizag, el contacto pleno con la naturaleza es el mejor alimento para el alma.
Hijita, que hermosa foto, bello escrito, grandes verdades. Dios te bendiga
Amén papito. Gracias!
Muy cierto, mi hermano me dice: ustedes tienen la ventaja de esa fe, le digo tu también puedes tenerla, no es exclusiva; en medio de las aflicciones que son lo común en este país, nosotros tenemos la promesa del Señor Jesús: en el valle de sombra Yo estaré contigo. Abrazos @kaizag
Hola amiga. Ya te sigo..!!! Gracias por tu aporte. Definitivamente somos animales metafísicos. Que orgullo decir que eres venezolana..!!! Tus palabras resultan muy oportunas para nosotros (debido a circunstancias por todos conocidas). Estaré muy pendiente de tus futuras publicaciones y y te invito a leer mi Post: Forging a Leadership 2.0 in Venezuela with Steemit (https://steemit.com/spanish/@aud-perez/njziy-project-forging-a-leadership-2-0-in-venezuela-with-steemit-proyecto-forjando-un-liderazgo-2-0-en-venezuela-con-steemit).