Hablando con la santa - Por @nachomolina

in GEMS2 months ago

Hablando con la santa

Autor: @nachomolina
Poesía Original


"Y se cerraron mis ojos... Una vela encendida proyectó las sombras, hundidos hasta lo negro. Palabras iban y venían, se esfumaban, como lenguas que se enredan vistiendo la piel de plata. Y marcó el relieve entre líneas silenciosas; la rosa negra, la canción olvidada... Nacía la crisálida, contraída, agitada, entre el sudor de las sábanas pegadas en su espalda..."


"Donde descanse mi cabeza será mi hogar", "Nómada vagabundo...", vacié mi mente, ahora me sentí verdaderamente vivo... ¡Estaba dando la espalda a mi pasado!, un hombre debe caminar por los rincones del mundo hasta encontrar su horizonte, así, tenga que dejarlo todo a un lado. Encontré mi estilo de vida; un poema, una canción, un trozo de papel esperando por ser marcado...

Al principio, esa voz, algo desafinada:

_ ¡Quiero, más de ti!... no me dejes, te lo suplico.

_ "Tú, no puedes verlo como yo. Por más que lo intentes, no sabes como duele...",

fue mi respuesta.

Se acercó a mí, desnuda, sobre un carboncillo:

_ ¡Yo, soy tuya!, está escrito, tu has dibujado mi cuerpo, a tu antojo.

_ "Eres una rosa muerta, no eres de nadie... eres tan solo un poema"...


Me levanté del mueble, guardé mis cosas en una caja, entre ellas, la obra maestra. Con sus líneas de carbón entrecruzadas, mandadas al olvido en ese instante, para que pudieran descansar en lo que quedó de nuestra última velada. ¡Mi vida, consistirá en andar, libre, sin posesiones!. Toma años construir un templo, cada detalle en cada una de sus recámaras. Nunca quise hacer infinita la historia de una santa, solo quise darle un hogar, cuando la vi caminar sin rumbo, por las calles desoladas...

Hablé, mi convicción:

_ "Debo seguir, nunca me detengo a pensar."

_ ¡Iré donde tu vayas!, seré tu sombra así deba ser ignorada... (insistió)

_ "Lo que está escrito no se puede borrar... más que un nombre, una santa, eres la melodía de un tiempo que se acaba..."

_ ¡Pero, no estoy muerta!, no soy solo una hoja amarilla sin razón de ser. Yo tengo un significado...


Fueron kilómetros de carretera, atravesaba la selva tropical oculto en la maleta de un auto. Apoyando mi cabeza, sobre una caja de herramientas, esperaba llegar a alguna parte antes de caer la noche. Nos estacionamos a un lado del camino, solo se escuchaba el silbido del viento en aquel lugar donde paramos.

_ ¿Que hubieras hecho sin mis notas?, anidadas bajo tu piel, aquel día cuando hablé, por vez primera...

_ "Yo aun escucho tu voz, ¡no me persigas!, sea la distancia el mar que nos divida"


¡Faltan cuatro horas de viaje!, deberás buscar algo con que entretenerte, si no quieres morir de aburrimiento. ¡El conductor se rió de mi!, como si se tratara de una calabaza. Le dije, ¡no voy a ninguna parte!, me da igual, no tengo prisa... "No se porqué, me hizo recordar la balada de John y Yoko, comiendo pastel de chocolate mientras viajaban en algún lugar de amsterdam". Pero, con la diferencia, de que yo estaba sólo, ni siquiera una moneda en el bolsillo, solo una hoja de papel y mis recuerdos.

Otra vez, estaba ahí:

_ ¡Aun, si oscurece, yo te haré compañía!

_ "Tu voz me sirve de aliento, nunca imaginé que vendrías detrás, pensé, que esta carretera se convertiría en mi novia"

_ ¿Porqué repites esa tonada en tu mente?, continuó...

_ "Busco la forma de aguantar la travesía, esa frase pegajosa es lo único que se me ocurre"

Con suave voz, me dijo:

_ Tu mismo, te encargaste de escribir tu destino...


Aquellos edificios eran de espejo, me bajé en una esquina y traté de esperar un bus. Tuve que empezar a caminar, buscando un sitio donde quedarme y así fue que encontré la entrada de un pequeño bar. Le pregunté al dueño, si me podría ayudar, solo por esa noche. Él, me respondió: _ ¡Está bien!, solo que, tendrás que dormir en el piso_.

Acepté su propuesta, era suficiente para mí, mientras pensaba en como conseguir un trabajo... Nunca pensé en recibir su visita encontrándome en ese estado. Nuevamente, extendida junto a mi, nos arrastramos en la alfombra cuando la inspiración tomó mi mano.

"¡No tengo que hacerlo, me dije!"; de nuevo esa lengua posándose en mi cuello, las pieles se frotaron hasta encender y el orgullo se deslizó hasta el suelo.

"¡No tengo que hacerlo, me dije!" y solo su mirada me mantuvo estable, de pronto, me encontré en el fondo de un pasillo derramando la copa sobre el mantel, con mil ojos perforando las paredes del hospicio...

¡A punto de quedar ciego!, tuve que probar el sabor de un poema obsceno, atado a una santa y su luz, quedando para siempre en sus pupilas de fuego...


FIN



[Contenido Original]
@nachomolina


venezuela
2020



Saludos, espero hayan disfrutado la lectura.