Necio
Deseo que la fragancia de esta flor de mango Phagun llene mi pecho.
En los arrozales, como olas, las alas de los pájaros se extienden en las olas del viento.
En el horizonte de los campos de mostaza, los campos amarillos, las mariposas y los abejorros zumban, vuelo, pronunciando las palabras de mi corazón. En las aguas cristalinas del río, en la dorada melodía bengalí, te amo, busco los sueños de la vida en la canción.
Una mancha roja indefensa lo rodea todo, las llamas ardientes del fuego extienden sus lenguas.
Salto en la oscuridad, de vez en cuando. El robot bárbaro grita palabras memorizadas, como si sus cerebros hubieran sido sellados con plomo antes del fin de los tiempos.
Una manada de jabalíes ciegos corre, corre, corre en la excitación de la destrucción. Pronto se detendrá, tu sangre rodará hacia el abismo del infierno.
Alzaremos nuestras manos y nos uniremos en lazos humanos, en amor.