El tiempo de las personas es algo muy valioso, si bien es cierto respecto a las horas de las citas, en nuestro país se hizo un poco más frecuente incluso por el mismo ejemplo de los políticos, cuando convocan a un evento a una hora determinada y llegan tarde, lo que he hecho que las personas cuando sucede esto que se organizan actividades con tilde político no llegan a la hora.
No es excusa, pero el ejemplo es importante. En Cuba viví la experiencia que ellos pautaban una hora para nuestro traslado e inicio de actividades y a esa hora iniciaba. El respeto al tiempo de cada persona se evidencia y dan ejemplo para que las generaciones venideras lo repliquen.