MADELEINE HOTEL, Parte VI | Escrito por @nachomolina | Relato Original | Suspenso | Horror | (ESP)

in #blocktrades2 months ago (edited)

¡Saludos a todos mis apreciados y respetables seguidores! :) Luego de una breve pausa, aquí estoy de vuelta con la entrega de mi nuevo contenido creativo en español 2020. ¡Gracias por su apoyo constante, se les quiere mucho!



src

MADELEINE HOTEL, Parte VI


(en las afueras del hotel)


_ ¿Tú, crees en los muertos... ?
_ ¿Has escuchado voces, provenientes del más allá?
_ ¿Crees que pueda existir, la maldición... ?

¡Dime, Santos... !,

_ ¿Has visto algún muerto, por aquí... en el mundo de los vivos?


¡Disculpa que me detenga a hablarte sobre este tema!, tal vez lo puedas considerar un abuso, ¡no te culpo!. Pero, te lo pregunto como amigo y nada más...

¡Aunque te confieso!, sí... hay algo que me preocupa.

¡Algo, que aun no logro comprender...!

Trabajar en Madeleine se ha vuelto mi sustento y mi devoción. Sería un fracaso volver al status quo, donde una vez me vi sin esperanzas, quebrado económicamente. Aquí, puedo ejercer mis funciones de acuerdo a la profesión para la cual me formé una vez en el sistema público.


src

¡Pero, soy un ser humano! y psicológicamente me siento inestable, porque veo sombras...

Mis días no son normales, ¿Puede una persona estar en su sano juicio, cuando siente que a la vuelta de la esquina le espera un fantasma?


En el rincón del cubículo del guardia estaba un cenicero humeante, calculo que tenía no menos de cien colillas de cigarro. Yo permanecí sentado en la silla ubicada al lado de la puerta, por lo menos podía respirar más del aire exterior y menos del caldo de cultivo que almacenaba la habitación de 2 X 2. Santos, no dejaba de monitorear usando el radiotransmisor. Con la mirada clavada en el panel de mando, enlazaba comunicaciones diversas y conectaba el walkie talkie bidireccional al cargador conectado en la toma eléctrica de la pared contigua.

¡No dejaba aquel cigarrillo que parecía interminable!,

src

ya sus labios eran amarillos como la nicotina... La punta de sus dedos, lucía anaranjada. Colocando sus manos en la pequeña mesa cuadrada donde tenía una dona mordida hasta la mitad y una gaseosa, se apoyó para darle golpes al acondicionador de aire tratando de hacerlo arrancar.

Sacó otra cajetilla de cigarrillos de la gaveta y encendió... Fue donde noté que él fumaba un cigarro tras otro sin pausas como para que sus pulmones no tuvieran descanso en ningún momento.

¡Al fin me prestó atención!, mirándome con ojos suspicaces, como si supiera algo que nunca quiso revelar. Ya no era la mirada burlona de aquel guardia de vigilancia que siempre estaba sonriente buscando la forma de hacer de tu día algo gracioso. Ya santos, no era el gordo aquel... ahora estaba flaco, flácido y con la cara tumorada como si el tiempo lo tratará mal. Bebió su gaseosa al tiempo que esgrimía una bocanada de humo y botaba la pitilla por la persiana de la ventana. Me había acostumbrado al hecho de que Santos fuera fumador, pero muy pocas veces tuve que compartir su ambiente tóxico...


¡Me habló Santos!:

"Al salir de México, decidí dejar a un lado el tradicionalismo y las costumbres que aprendí desde niño. Después de vivir tantos años en una localidad apostada en el desierto, mi cercanía con los rituales y el oscuro mundo de la curación por medio del culto, hicieron que aborreciera a mis ancestros. La magia, vinculada con la muerte, la cual como una cruz, se mezcló en todos los aspectos de mi vida..."

¡Harry Volte, amigo mío!, desde que te vi entrar la primera vez por la puerta de Madeleine Hotel, traías contigo un compañero... Un torbellino de luz, era el peso sobre tu hombro, la guía que te trajo aquí, para completar una misión donde muchos otros fracasaron...

¡Santos hizo una pausa!,
encendió un nuevo cigarrillo y continuó:

src

"Siempre supe, que en el fondo, yo tenía que volver a mis raíces en algún momento. ¡Pero lo único que te puedo decir!, por ahora, es que para un mexicano como yo, la muerte, también es motivo de adoración, tanto como la vida. Mientras algunos la ven como la maldición que conduce al inminente final de los tiempos, otros creen que es la liberación y el objetivo que todos debemos alcanzar alguna vez..."

Para finalizar, te confieso:

_ ¡Amigo, al igual que tú! Yo también veo a los muertos...

Santos tomó la dona de la mesa, le dio un mordisco sin ganas. Volvió a golpear la consola del aire, sin obtener resultados. Luego se marchó a dar un recorrido por las instalaciones.


¡Al mirarlo de espaldas!, vi que su andar era pesado, ahora la ropa le quedaba desajustada al punto que sus pantalones escasamente eran sostenidos por la hebilla de la correa... ¡Una gran diferencia, al Santos que una vez conocí! a mi entrada al Madeleine.

¡Me quedé unos minutos más en el lugar!, pensando... Le dí un vistazo al cubículo en cual detallé, un crucifijo colgado en la pared, en el vano superior de la puerta. ¡Estaba hecho con hojas de palma!, amarrado con una cinta roja. Tejida, como una obra de artesanía autóctona chicana. Lucía una inscripción, la cual pegada con cinta adhesiva transparente, rezaba:

_ "La muerte, es nuestro difunto ancestro".


¡Sabía que todo andaba mal!

Pensar en llegar hasta el quinto piso y ocupar mi puesto de trabajo se convirtió en algo terrorífico para mí...

Prometí nunca más subir al ascensor desde mi experiencia degradante con aquel artefacto, que en mi llegada a hotel casi logra matarme del susto haciéndome perder la fe y quitándome el aire, al punto de la asfixia...

¡El suicido de la señorita Madeleine! también me marcó. Mi vida transcurrió, desde aquel momento, entre un sentimiento de culpa y la renuencia de ejercer mis funciones, más como una deuda, que como un compromiso.

Finalmente, ¡El hombre de traje que camina en el quinto piso!. La difunta alma perdida, que vaga por el pasillo huyendo de su propio funeral, auspiciado por su esposa...

La cual no quisiera volver a ver por el resto de mis días. ¡Recuerdo que según la mujer!, aquel hombre perdió la vida al caer por accidente desde las escaleras.

Lugar donde ella también se hundió, aquel día de penumbras marcado por el compás del reloj de pared, ¡Cuando sin querer me tuve que quedar a cuidar el maldito ataúd con un cadáver sonriente...!



(Harry hablaba solo, mientras se auto flagelaba)

src

¡Este es un mundo de locos!
¡Es el apocalipsis!.
"La maldición del Madeleine Hotel".
¡No es justo!,

¡No es nada justo!, que deba yo, resignarme a tal maltrato psicológico. ¡Lo admito!, estoy temblando de miedo... ¿Por qué?...

Ni siquiera la conversación con Santos, me sirve de consuelo. Más bien, junto al letrero y la cruz en la pared, ambas me dejan ver, que el guardia de seguridad también es víctima de la hostilidad de este hotel.


¡Cien Dólares!, ¡Cien malditos Dólares!, es el precio... La situación económica en la calle sigue decayendo, la crisis es igual en todas las esquinas, pero, ¿Acaso esto no es tan bien una crisis?.

¡Es la peor de las crisis!... Allá afuera nada a cambiado, todo está en el mismo lugar donde lo dejé hace meses atrás. ¡Pero yo!, yo si he cambiado. ¡Soy una piltrafa!, un estúpido, tembloroso y asustadizo hombre que le teme a su sombra, hasta al sonido del motor de un auto me causa pánico. La conspiración me rodea, me tiene encarcelado, me golpea contra una esquina mientras me acosa y me castiga con el látigo del miedo infundado. Cada día me pregunto: ¿De donde saldrá el próximo espanto? ¿Dónde se esconde el muerto? ¿Acaso terminaré yo, siendo el próximo muerto que camine entre los pasillos oscuros de este hotel? ¿Esa será la misión, la luz, que me refería Santos?...


¡Parado, bajo el arco de piedra de la entrada!, con un pie dentro de las instalaciones y otro en la acera del parque ecológico. Acababa de retirar mi sobre con el pago: "150 Dólares americanos", los cuales sumaban mi última guardia nocturna.

¡Tenía una decisión por tomar!, entrar en la fauces de la bestia... "Madeleine", o retirarme y nunca más regresar.

src

¡Miré la megalítica edificación enfrente de mí!, elevándose hasta alcanzar alturas increíbles. Miré el parque ecológico al otro extremo, con todos los recuerdos de mi pasado...

¡A punto de dar el paso más importante de mi vida!, entre la libertad y la más oscura prisión.

En ese punto de inflexión, se retorcieron mis vísceras y el corazón aceleró su pálpito...

¡Miré por última vez la estructura! y dije:

_ ¡Decisión tomada!, nadie puede con Harry Volte. "Esta historia aun no termina"...


Caminé, en dirección hacia la escalera de evacuación contra incendios...


Continuará...




src


[Contenido Original]
@nachomolina



venezuela


Para que puedas llevar la secuencia de esta obra, te invito a leer los capítulos anteriores:

MADELEINE HOTEL, Parte I

MADELEINE HOTEL, Parte II

MADELEINE HOTEL, Parte III

MADELEINE HOTEL, Parte IV

MADELEINE HOTEL, Parte V


Source Collage of parallel images:

Sort:  

Me encanta que continues con tu gran obra, tiene una trama de pelos!!! de pelos!!!

Gracias por evaluar y dejar tu amable comentario...

#ocdb
¡Saludos a todos!, espero puedan disfrutar la lectura de mi nuevo "Contenido 100% Original", en español; Madeleine Hotel, capítulo #6:
https://twitter.com/addverso/status/1218767949466624000?s=20