¿Por qué LA MAYORIAS DE LAS PERSONAS TRABAJA PARA OTRAS?

in #biblia3 years ago

¿Por qué LA MAYORIAS DE LAS PERSONAS TRABAJA PARA OTRAS?
Poquísimas personas eligen decirse a sí mismas que hacer. La mayoría la mayor parte del tiempo necesita que otros le digan que hacer.
Desde que nacemos, otro nos dictan que vestir, que comer, que religión tener de quien gustar o no, que carrera seguir etc. Nos acostumbramos a eso, a recibir órdenes. ¿Usted quiere será porque sucede esto la razón está en cómo funciona su mente.
Su mente es una fuente inagotable de energía. ¿Cuánta energía exactamente? Solo como comparación, considere un descubrimiento de Einstein. El descubrió que al dividir un átomo, usted podría generar energía suficiente para abastecer una ciudad entera ¡solo un átomo! Y la mente humana no descubrió solo eso sino también como controlar esa energía. Imaginases cuan superior es esa mente. Su mente tiene un poder ilimitado. Pero no fue hecha para funcionar en piloto automático.
Ella solo hace lo que le es mandado en otras palabras su mente necesita un jefe. La energía es inútil a menos que sea aprovechada.
Su mente está llena de energía. Si usted no aprovecha ese poder ella le será inútil o peor: alguien la usara para aprovecharse de usted si no es jefe de su mente, alguien lo será.
Este fenómeno explica porque la mayoría de las personas en el mundo trabaja para lo demás, es decir, elige ser un empleado asalariado en vez de trabajar para si y ganar su propio dinero trabaja para los demás por un precio fijo. ¿Por qué? Porque es más fácil sus mentes cuando usted traba para otras personas no necesita decirse para así mismo que hacer. Los propietarios de las empresas los gerentes y los supervisores hacen eso para usted. Así es como usted es admitido en la empresa recibe un descripción del trabajo. Todo lo que tiene que hacer es recibir esas órdenes y recoger su salario a final del mes. Así de simple. Pero trabajar para si mismo significa que no tiene un patrón. Usted es supropio patrón.
Usted tiene que decirse así mismo que hacer. Y no solo eso, también tiene que decirle a su empleado que hacer, pues necesitan de una dirección todos los días. ¿Fácil? No. No es sorprenderse que muchos sueñen con tener su propio negocio pero desistan rápidamente cuando notan que darse ordene a si mismo y a los demás es un trabajo más ardo que recibida.
Si usted quiere mejorar la calidad de su vida, comience diciéndole a si mismo que hacer. Si le da a su mete una tarea como toda la seriedad de un patrón, va a encontrar una manera de realizarla ella es capaz, pero necesita de un capataz.
Pero si usted de dijera a su mente “eso es imposible”, simplemente obedecerá y desistiera una solución.
¿De quién ha recibido órdenes su mente?