Con los ojos en el horizonte
Con los ojos fijos en el horizonte. Así, por lo general, vuelan las aves en el firmamento, mientras baten sus alas con fuerza. Pero antes, mucho tiempo antes de pensar en volar, cuando están en el suelo, lo primero que hacen es mirar al cielo con determinación, y una inquebrantable fe en si mismas.
Si tan solo fuéramos un poco mas como ellas, la mayoría del tiempo, muchos consiguieran sus sueños aun en la adversidad. Con la firme decisión de salir adelante, muy por encima de las circunstancias que las rodean.
Y luego de poner los ojos en las nubes, extienden sus alas de extremo a extremo, sin retraerse de ninguna manera. Como abrazando el aire con todas sus fuerzas, con todo su corazón, con toda su alma.
Si tan solo confiáramos mas en nuestras capacidades, talentos y dones, tanto innatos, como adquiridos, pudiéramos extender nuestras alas tal como lo hacen ellas.
Y aunque algunos pocos lo hacen, y pareciera que no aportan mucho, en realidad con cada intento, hacen la diferencia. Marcan la pauta, inspirando a muchos, que en un principio, creían que algunas cosas eran imposibles.
Nunca sabes a ciencia cierta a quien inspiras, quien esta detrás de ti observando tus pasos. O quienes están de tu lado, aun en la distancia, enviándote sus mejores deseos para que no te rindas. Para que seas cada día mejor.
Así que sé como las aves, cuando luches por tus sueños. ¡Y recuerda que tu ejemplo siempre arrastra!