Las leyendas forman parte de la historia de la humanidad y están presentes en todos los pueblos y culturas desde el principio de los tiempos; bien de forma oral o bien escrita se han trasmitido de generación en generación hasta llegar hasta nuestros días.
La que voy a contar de forma resumida es la leyenda del Diablo de Timanfaya, de la cual tuve conocimiento recientemente, y que está muy presente en muchos rincones de la isla de Lanzarote. Se trata de una leyenda triste pero a la vez enternecedora, donde se conjuga el amor con la tragedia.

Fotografía realizada con Smartphone Huawei P9Lite
Cuenta la leyenda que durante las erupciones que asolaron la isla en el año 1730, una pareja estaba celebrando su unión en matrimonio en la localidad de Timanfaya, lugar donde ahora se sitúa el parque natural de las Montañas del Fuego.
La pareja estaba formada por los hijos de unos agricultores que cultivaban plantas que tenían propiedades medicinales.
En determinado momento la tierra tembló y una gran explosión tuvo lugar, comenzando una terrible erupción volcánica que escupía lava y una gran lluvia de rocas; todo el mundo corrió buscando refugio pero la mala suerte hizo que una enorme roca cayera encima de la chica matándola y sepultándola.
Todo el mundo daba por muerta a la novia, pero su pareja, llena de rabia y desesperación, agarró una forca de campesino de cinco puntas para hacer palanca y mover la piedra que su amada tenía sobre ella.
De igual manera que una madre saca fuerzas sobrehumanas para proteger a su hijo, el chico consiguió levantar la piedra y sacar el cuerpo de su fallecida esposa.
Impotente la agarró en sus brazos y corrió por el valle a través del humo y las cenizas que brotaban del volcán, a pesar de las advertencias de la gente del pueblo que en vano consiguieron convencerle de abandonar tal locura.
En un momento dado, en un pequeño claro pudieron ver al joven en lo alto de una colina gritando desesperadamente con la forca de cinco puntas en lo alto de sus brazos; años más tarde, su cuerpo petrificado apareció sepultado bajo los restos de la erupción, portando todavía la forca entre sus manos.
Como resultado de la lava y las cenizas de la erupción, el valle se hizo muy fértil y abundaron las plantas medicinales que cultivaban los padres de ambos; por ello, y en honor a la pareja de enamorados que sucumbió a la erupción de Timanfaya, decidieron ponerle a esta planta el nombre de los dos chicos: Aloe y Vera.
Se cree que el Aloe Vera es una planta originaría de Arabia, pero hoy en día se encuentra en muchas partes del mundo. Lanzarote es un lugar privilegiado para su cultivo debido a las condiciones del clima y el terreno. Sus propiedades terapéuticas son muy amplias y variadas y hacen de ella una planta muy preciada.
Tanto el Aloe Vera, presentado en una gran gama de productos, como la figura del Diablo de Timanfaya, son elementos icónicos y representativos que se pueden encontrar en cualquier parte de Lanzarote.
Fuente: https://todolanzarote.webnode.es/news/leyenda-el-diablo-del-timanfaya/


Soy un fanático de Aloe Vera, ahora lo seré mas!
Interesante leyenda. Un abrazo amigo.
El Aloe es fantástico.
Saludos
Las leyendas y los mitos siempre me han parecido que encierran las bases de la historia de la humanidad que el hombre explica de acuerdo a su naturaleza efímera, tratando de dar explicaciones terrenales a la naturaleza divina de lo que nos rodea.

Me encantó esta leyenda. La desconocía y por eso te doy las gracias por compartirla.
Saludos, @torkot.
Fuente
Me alegra te gustara. Ese era mi propósito.
Muchas gracias!
Pues, lo cumples.
Amigo, tanto tiempo...
Bonita leyenda para una planta tan generosa!
Gracias!
Gracias a ti.
Me alegro tenerte por aquí.
Saludos