Irresponsabilidad - Relato -

in #spanish9 years ago (edited)

Dos personas iban caminando apresuradamente por los caminos de un parque. Un hombre alto, de cabello rizado y ojos grises, con un sobretodo negro, franela gris claro y pantalones negros. Y una mujer joven con un traje negro y camisa vinotinto oscuro. El hombre iba muy rápido y con la mirada muy seria. La mujer iba casi corriendo para tratar de seguirle el paso y con mucha preocupación, sudando un poco y con las manos juntas cerca del cuello.

"No deberíamos estar haciendo esto..." decía la mujer "No voy a continuar si seguimos con este plan... no quiero lastimar a nadie... no es justo".

"Una estupidez como esa no me va a detener. La gente se lastima y muere todos los días. Eso no es mi culpa. Y si puedo sacar ventaja de ello, mucho mejor" respondió él.

"No voy a participar en eso" dijo ella, tratando de sonar confiada.

"Me imagino que te olvidas de que el dilitio es la sustancia que impulsa las naves espaciales ¿Verdad? ¿Qué crees que hagan esos hombres cuando lo encuentren?" dijo él.

"No lo sé..." dijo ella.

"Cosas grandes, potentes, y peligrosas" respondió él.

"Y... ¿No podríamos buscar alguna manera de conseguirlo primero que ellos sin poner en riesgo la vida de esa familia?" dijo ella.

"¿Y a quién le importa si esa familia se salva o no? El entero planeta es más importante si nos referimos a esos términos tan simplistas como 'Importancia'" dijo él, levantando las manos con enojo.

"Ellos parecen buenas personas..." dijo ella.

Él hombre inmediatamente dejó de caminar. Ella también se detuvo. Cerrando los ojos para pensar, con una mano sobre la cara en señal de frustración, el hombre esperó por unos momentos. La joven alternaba la mirada entre el suelo y el rostro de él, previendo una mala respuesta, con las manos más juntas a su pecho y moviendo los dedos en círculos con nerviosismo.

"¿Quieres ver cómo es esa familia? Te mostraré..." dijo él, mientras sacaba un teléfono inteligente de su bolsillo y empezaba a buscar algo, moviendo el dedo con rapidez.

"Mira" dijo él, girando la pantalla del teléfono hacia ella. La chica entonces acercó la mirada hacia la pantalla y empezó a leer en silencio. "El padre atropelló a una mujer la calle porque iba conduciendo borracho, el hijo ha sida expulsado varias veces del colegio y la jovencita ha cambiado de novios en sus redes sociales más de lo que tú me has preguntado que si hay otra forma de hacer esto" dijo él.

La chica desvió la mirada de él. Sentía un gran rechazo hacia él y mucho dolor. "No me gusta esto..." pensaba. Entonces, después de unos momentos de silencio, ella dijo: "No hay nada de malo con la madre... y aún si ese fuera el caso. No te veo con el derecho a juzgar a nadie o decidir quién vive y quién muere" dijo ella.

"¡Pero es nuestra desición!... Lo quieras o no, tenemos que decidir entre ellos o todos los demás" dijo él. Ella estuvo pensando por varios momentos más. "Si no fueras tú el que hiciera el trabajo sino la agencia de inteligencia, ese no sería el caso" dijo ella.

"Ellos no sirven para nada, no harán el trabajo y allí será cuando todos querrán haberme pedido la labor a mí" dijo él.

La chica se detuvo, nuevamente, a reflexionar en el asunto. "Mentira..." dijo ella. "¿Qué?" preguntó en, sorprendido. "¡Mentira!" exclamó ella " No quieres renunciar a este trabajo porque si lo haces solo te van a pagar todo el dinero a tí. No porque ellos sean incompetentes, ¡Y sé que ellos han tenido éxito en misiones como ésta" dijo ella.

"No iré. Y si realmente me necesitas, tendrás que pedir ayuda" dijo ella. "No te necesito" dijo él. "No te necesitaba antes de conocerte y no te necesito ahora. No quería andar yo sólo cargando con todo el equipo por todos lados. Pero no tengo problema en volver a hacerlo".

Ella se alarmó y se indignó. Dando dos pasos hacia atrás, con los ojos bien abiertos y fijos en él, algunas lágrimas empezaron a brotar de sus ojos. "¿Cómo puede ser que no te importe nadie en la vida?" preguntó ella.

"No lo vas a poder entender con una mentalidad tan simplista, aunque ya te lo he explicado" dijo él.

"¿Por qué? ¡Dime entonces" dijo ella.

"¡Porque nada importa, Sam! ¡No importa! El universo es un lugar infinito, basto e incomprensible en su totalidad. ¿De verdad crees que cualquier cosa de lo que hagamos cambia el hecho de que todos vamos a morir, de que todos vamos a sufrir, y de que el mundo es un lugar sin reglas y caótico? Haré lo que sea mejor para mí y si quiero ganar dinero a expensas de un montón de simios que viven en un mundo de fantasía, lo haré" dijo él.

Ella se alejó aún más de él. Su mirada retornó hacia abajo con una expresión vacía y dolida, reflexionando en todo lo que sucedía. Poco a poco, todo empezó a volverse más confuso para ella. Empezó a dejar de comprender lo que sucedía a su alrededor, quienes estaban pasando a su lado, e incluso su propia existencia. Su visión empezó a volverse un poco difusa. Empezó a marearse. Entonces, perdiendo el equilibro, calló de rodillas en el suelo. "No lo entiendo... No quiero estar contigo... No me gustas... me desagradas... por qué... ¿Por qué te sigo?... ¿Dónde estamos? Mi mente está empezando a colapsar..." dijo, con una voz muy débil.

En ese momento, Sam escuchó una voz diferente a cierta distancia de ella: "Porque no han tomado en cuenta el registro subconsciente que tienes de Jason, Sam, pero yo sí".

Sam levantó la mirada. Justo detrás del hombre con el que hablaba, se encontraba ahora una especie de portal oscuro con cuadros que tenían la apariencia de píxeles de diferentes colores, tal como los que se muestran al haber problemas con una computadora.

"Qué... ¿¡Qué es eso!?" dijo ella, mientras se ponía de pie y se alejaba varios pasos. También perturbada por el hecho de que el hombre que había estado hablando con ella simplemente la miraba con la última expresión con la que ella lo había visto, como si estuviera completamente congelado.

Del oscuro portal salió calmadamente un hombre que ella no reconocía en lo absoluto. Un hombre de mediana estatura, cabello liso castaño claro, con un traje negro y franela amarilla, y una llamativa venda que le cruzaba la cabeza y tapaba uno de sus ojos. Un hombre de aspecto serio e intimidante. Que de inmediato daba la sensación de que nada de lo que dijera era para tomarlo a la lijera.

"¿Qué está pasando?" dijo ella. "No te lo puedo explicar en este momento, Sam" dijo él, con un tono calmado, serio y un tanto siniestro. "Sin embargo, sí puedo decirte un par de cosas... entre ellas, que tú no decidiste estar aquí con éste imbécil. Esto es algo así como una simulación. Y en segundo lugar, he venido para devolverte a tú Jason verdadero. Pero antes...".

El hombre entonces se giró de frente al portal y gentilmente, alzó su mano y acercó uno de sus dedos al borde superior del portal. Entonces, Tocando el borde, el portal empezó a cerrarse en esa zona como si de un cierre se tratara. El hombre fué bajando la mano hasta el borde inferior del portal, y éste se fué cerrando en consecuencia.

Sam, boquiabierta, simplemente contemplaba la situación sintiendo que no era más que un sueño. El hombre se giró de nuevo hacia ella. "Vamos a empezar de nuevo, ésta vez con el pie derecho" dijo él, caminando en dirección a Sam hasta estar entre Jason y ella. "Ven, acércate y ve" dijo con una voz seria y una mirada tranquila pero demandante.

Sam se acercó hasta llegar a su lado. Entonces, cuando ambos estaban frente a Jason, el hombre alzó la mano derecha e hizo un chasquido. De inmediato, Jason empezó a hablar otra vez: "¿Pero qué dem-... ¿Qué ha pasado?".

El hombre entonces, para el susto de Sam, sacó de su pantalón una pistola negra larga que incluso llebava silenciador. Sam gritó y se alejó de él hacia su derecha. "¿¡Pero qué... ¿¡Qué pasa aquí!? ¿¡Quién eres tú!?" dijo Jason. "Eso a tí no te importa, sin ofender" dijo el hombre.

Jason no supo qué decir, Sam estaba respirando con dificultad y demasiado confundida para pensar en algo. "No me tomará mucha tiempo" dijo el hombre. "No quiero respuestas largas, sólo quiero que me expliques; ¿Por qué dices que nada importa, de nuevo?" preguntó él.

Jason estuvo callado por unos momentos, mirándolo con algo de sospecha, pero entonces dijo: "Porque el universo es un lugar infinito, vasto e incomprensible en su totalidad.. nada de lo que hagamos o decidamos aquí afecta en lo más mínimo el universo, y mientras más pienses en ello y más te alejes de la tierra conociendo lo infinitamente pequeños, insignificantes e inexistentes que somos más esa será tu realidad. el bien y el mal son invenciones de la mente humana, no queremos enfrentarnos al mundo exterior así que nos quedamos esclavizados en un pequeño sitio tratando de trabajar y tener una vida 'tranquila', pero al final, nada de eso importa"

"Interesante" dijo el hombre, con la mirada vacía e, irónicamente, desinterezada, como si hubiera escuchado las mismas palabras cientas de veces. "Y... eso significa que no importa si haces sentir mal a esta mujer, si engañas al gobierno o incluso si destruyes las vidas de una familia porque no tienen valor alguno a tus ojos de todas formas... ¿entiendo bien?"

"Sam no entiende ni ha visto lo que yo he visto. No ha visto lo que el infinito conocimiento de nuestra insignificante existencia." Dijo Jason

El hombre bajó por unos momentos la mirada, con una sutil sonrisa, riendo levemente, luego retornó la mirada hacia él y le dijo: "Es decir que, ¿si tus acciones no afectan a todo el mal**** universo no valen de nada? ¿No te parece un poco ilusorio?" dijo el hombre.

Jason no tuvo palabras. "¿Sabes una cosa?" dijo el hombre, usando brevemente la punta de su arma para quitarse un sucio del cabello "No importa lo que hagas, no puedes escapar de las repercuciones de tus acciones, no las puedes justificar con la infinidad del universo, no puedes sobrevivir alienándote de toda responsabilidad. Porque, al final, eso es lo que es, irresponsabilidad, miedo a sentir control sobre tus propias acciones. Miedo a sentir que, debido a que tus acciones afectan tu entorno y tienen consecuencias, no podrás hacer todo lo que te venga en gana. Mentalidad que tanto anhelan las personas que admiran a gente como tú."

Jason, mirándolo con sospecha, dijo "Debido a la situación en la que estamos, veo que tú, en términos subjetivos de bien y mal, no has tomado las decisiones del bien tampoco, y creo que tú lo debes entender, por lo que deduzco, no eres de aquí. Debes saber entonces que para muchos somos malvados, pero es simplemente inteligencia, inteligencia que nos permite liberarnos de todas estas cosas innecesarias." dijo Jason.

"En otras palabras, realmente no eres libre, estás atado a todo lo que tu 'inteligencia' te dicte, hablando de ella como si tuviera mente propia o fuera una fuerza indetenible y una maldición que incluye, entre otras cosas, el desapego emocional a cualquier forma de vida, la superioridad absoluta, el rechazo a cualquier idea que provenga de alguien de, aparentemente, menos intelecto, y, en pocas palabras, ser un completo imbécil, ¿no es así?" dijo el hombre.

Jason no tuvo nada que decir, mirándolo con algo de enojo.

"Suficiente, gracias" dijo el hombre. Entonces, disparó con su arma a Jason, dando directamente a la cabeza. Sam empezó a gritar y a cubrirse la cara. "No es el verdadero Jason Sam, ya lo sabes" dijo el hombre. Él se acercó hasta Jason y dijo: "Algunas personas ven a estos hombres como dioses... ¿Qué los hace diferentes de nosotros, Sam?" dijo el hombre, con un tono más grave, pensativo y siniestro.

Sam, completamente aterrada, no tenía palabras. "Filósofos... intelectuales... títulos conferidos a personas como nosotros que se las trata como proveedores de la verdad, que acusan a los no estudiados de tener una mente simplista pero ellos afirman con ligereza que lo que hacemos no importa, no tiene significado, y viven segun ese concepto, y, al mismo tiempo, afirman que no hay verdad absoluta, esparciendo una serie de creencias paradójicas cuyo resultado aparentemente justifica el hecho de cometer actos horribles hasta tratar al resto del mundo de manera inferior desvalidando cualquier otra opinión. Los intelectuales... vivimos en función de lo que han dicho, como si fuera algo inebitable una vez que has adquirido cierto conocimiento, rechazando cualquier responsabilidad por nuestras acciones." dijo él, con la mirada vacía y perdida.

Entonces se giró hacia Sam y le dijo: "Sam, has escuchado de pensadores famosos e intelectuales ¿No?, de los cuales hacemos análisis profundos de sus opiniones, los estudiamos, debatimos e incluso tomamos sus palabras como base para nuestras desiciones... quiero que hagas algo por mí". Sam se destapó la cara, con algo de temor, y le retornó la mirada.

"Quiero que te imagines a uno de esos hombres, el que más recuerdes. Y quiero que te lo imagines en el baño" dijo él. "¿¡Qué!?" dijo Sam, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro y se reía brevemente. "¿¡Qué quieres decir!?" dijo ella. "Quiero que te los imagines comiendo, sintiendose incómodos en algún evento público, mintiendo, peleando con su mujer, sentados en su escritorio, perocupados por cómo habrían de pagar sus déudas... quiero que te los imagines como lo que son; gente normal." dijo él

Sam lo miró sin palabras, con mucha menos tensión y con gran interés. "No importa cuán inteligentes seamos, o cuánto dominio tengamos sobre muchos temas, no podemos conocer el universo en su totalidad, así como no hemos terminado de comprender nuestro planeta, y no estamos en la capacidad de dictar de qué manera se maneja la existencia. Y, no importa cuánto IQ posea una persona, eso no lo hace, de lejos, el poseedor de la verdad, ni alguien que posea bajo IQ está limitado de hacer preguntas válidas. La inteligencia no nos previene de estar equivocados, la falta de información sí, al igual que nuestros deseos internos, y no importa cuán inteligentes seamos, no lo seremos lo suficiente para trascender la responsabilidad de nuestras acciones, porque no podemos escapar de sus consecuencias" concluyó.

Sam sólo lo miraba, no sabía qué decir. "No te preocupes, por cierto, aquí te devuelvo a tu Jason" dijo él. Entonces, extendió su mano hacia el frente y empezó a abrir con un solo dedo un portal oscuro como del que había venido. Entonces, extendió ese brazo hacia dentro del portal y tiró de algo que se hallaba ahí hasta sacarlo. Para la sorpresa de Sam, el hombre sacó a un joven exáctamente igual al que había muerto frente a sus ojos, cuya diferencia era que llevaba una franela blanca, blue jeans y se hallaba atado por los brazos y las piernas.

El joven estaba muy asustado. Sam, al ver aquello, se asustó mucho también. "¡No puede ser! ¡No puedo creerlo!" exclamó ella, alejándose un poco. Pero, entonces, titubeando un poco, lentamente empezó a acercarse. "Es evidente... ya ni siquiera pueden evitar tenerse confianza a primera vista" dijo el hombre. Sam, sin darse cuenta de lo que él había dicho, se acercó a Jason y trató de fijarse en dónde estaba el nudo principal.

El hombre, entonces, caminó hasta donde se hallaba el Jason al que había disparado y lo tomó por las piernas y lo empezó a arrastrar hasta dentro del portal. Poco a poco, lo llevó hasta dentro. Entonces, salió el él brevemente y dirigió la vista a Sam por última vez, con un sutil aire de tristeza. Ella se hallaba tratando de desatar el nudo de Jason. El hombre, después de unos momentos, retornó su expresión a la completa ausencia de emociones inherente en él y entró de nuevo en el portal y lo hizo desaparecer de la existencia en el mundo en el que se hallaba Sam actualmente.

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Imágenes cortesía de: www.pixabay.com

Sort:  

Muy buena historia @thecrazydreamer, a mi también me gusta mucho escribir, pero no sé porqué me voy por otros hobbys. Ahora quiero volver a escribir y en algún momento llegar a ser un escritor reconocido :)
Saludos y te sigo!!

Wow muchas gracias! Espero que continúes trabajando por lo que te gusta y tengas éxito =)

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