Las cosas mínimas
La mente se desvela en psiquedelia, una cabra juega en el tejado y nacen mariposas de mil alas sobre luces encendidas a su máxima potencia, la música se desintegra en cinco hidrógenos de oxígeno y veintidós colores reclaman su derecho; un reptil se esconde en el fruto por los siglos de los siglos. Así sea en el círculo unido por el agua que no moja las manos.
Cuando llamó a la puerta,
su cuerpo se hizo estrellas,
despertando un eco de la historia,
rubia de cervezas y de soles
más extraños que el gesto de una idea
diagonalmente gaseosa.
Abrió la perfección de la inocencia
-un asombro-,
y el aire de la carne sonó
a campana esférica de átomos...
Una, dos, tres veces se afirmó la ley universal de los metales
en la natural y exaltada atracción de la materia,
porque no descansa nunca el corazón
de las cosas mínimas.
Las cosas mínimas. Qué gran tesoro. Cada vez se aprende a valorarlas más, será porque los años no pasan en balde y quizás echemos de menos aquellos viajes sin movernos del sillón, mientras los Beatles nos cantaban aquello de Lucy in the sky with diamonds... Ya te dije aquello de Feliz Año, pero ahora, leyéndote, no puedo por menos que decirte: y Feliz Creatividad.
Hay muchas formas de entrar en otros estados de conciencia, Lucy en el cielo no es más que un atajo por donde se llega enseguida a traspasar la puerta, pero respirar como hay que hacerlo, meditar, viajar, como haces tú, hacia lo que más te gusta, son otras formas de hacerle agujeritos al velo de Maya. Gracias por tu deseo, Juan, y que no nos falte a nadie.
Eso de hacerle agujeritos al velo de Maya me ha gustado. Ahí te has salido. En efecto: hay que buscar el punto; y a ese punto, se llega por muchos caminos. Generalmente, siempre prefiero los más largos, los más espinosos incluso, porque generalmente son los que ocultan mayores maravillas. La creatividad también es un camino y mientras se esté varado en tierra, como el marinero de Alberti, es un buen anzuelo para que pique el tedio y el aburrimiento se dé una vuelta. Gracias por formar parte de esos agujeritos de Maya.
A ti, por la misma razón.
Las imágenes de esas primeras líneas han estallado, casi más literal que metafóricamente, dentro de mi cabeza. Quizá fue la mezcla de sueño con esa potencia lingüística evocadora. Pero ahora no puedo dejar de pensar en las cabras de los cuadros de Chagall...
¡Oh, Destino, gracias por hacerme conocer a iaberius! Jajaja he ido inmediatamente a buscar las cabras de Chagall, y hay un cuadro que me representa, sí señor, me representa, se titula Printemps, y es de lo más bonito que he visto desde hace mucho. Merci bien, monsieur.
de rien ! ;)
Gran Escrito... Esta parte muy sujeta a mi realidad; Una, dos, tres veces se afirmó la ley universal de los metales
en la natural y exaltada atracción de la materia,
porque no descansa nunca el corazón
de las cosas mínimas.
Un abrazo Susi 😊😘
Un abrazo, Jennylu, muchas gracias por tu visita.
Agradable y bien escrito, gracias por compartir @susiunderground
Gracias, isabella, un gusto conocerte.
las cosas mininas, también :)
Saludos, Susi del inframundo
ja ja me parto. También, también.
Yo no se ni qué decirte!
Pero vaya, ESPECTACULAR chiquilla!!
Me alegro de que me hagas esa pregunta :D