Cuando ya no piense en ti.
Cuando deje de pensarte completamente será el momento en el que me haya resignado a morir. En aceptar el hecho de que ya no estás, de que nunca volverás, de que las noches se harán más largas, de que el frío me carcomerá.
Que me encerraré a mi mismo, para así guardar hasta el ultimo fulgor de tu presencia, me abrigaré de pies a cabeza, para conservar el calor que tanto amé.
Que me resignaré a imaginarte una vez más, mientras caigo en el sueño eterno aspirando convertirme en una estrella en mi próxima vida.
Para salvaguardar los cielos nocturnos, para así convertir sueños en realidad, hasta dar el ultimo destello y deje de brillar.