"La bailarina" (poema)
El mundo se ha detenido súbitamente,
como la presa que se congela ante un cazador implacable,
y ahora se halla siendo tragado por un abismo
que no le devuelve la mirada.
—
Hubo una joven bailarina que quiso ser conta cuentos,
pero sin enterarse, su vida se convirtió en una fábula demasiado grande,
La cual cabía dentro de una bola de cristal.
—
Una doble muerte
Una marcada en la mentira y sus huecos.
Otra en el borde convexo de una sonrisa huraña,
nacida de esos espacios ignominiosos.
—
La fabula llegó a su fin como el animal que muere
sobre una tierra baldía.
Demasiados cuervos comenzaron a morar por aquel sitio,
pero también murieron de hambre debido a que el cadáver
se convirtió en cenizas al contacto con sus picos.
—
Así fue como la bailarina quedó sin verbo,
y al quedarse sin verbo, quedó sin un lugar en el universo,
y sin verbo ni palabras tampoco existe Dios.
Quedó deambulando sobre un anagrama encendido
en llamas azabache de indecisión