EL JAGUAR
I
Acecha desde lo verde,
roja nariz,
ojos de
reflejos triangulares,
difusos–
bigote ondulado,
oblicuo el trasero–
¡Salta! –Jaguar mío–
vuela y muerde, haz pedazos.
Tuya – mía, la moral: ¡rompe!
Mordida ineludible si es que el bocado es vida,
derribo sagrado si es que lo podrido apesta.
Y destrozar, con rabia, urge la vida toda,
hasta la belleza –entera y desde la caverna, germinará.
Ya somos dos, el poema y yo: una garra,
el deseo, somos dos; un zarpazo, un colmillo,
juntos seremos: máquina que tritura.
Fuera con la insensible imprenta,
la compasión descorazonada,
la falsa fe de los infieles,
la impotencia de los poderosos,
la malsana debilidad de los buenos.
Queremos parir con muerte.
Hagan paso, haced lugar para
ver, de una vez y por todas,
las manchas del sol danzar.
ELMER DIKTONIUS (Finlandia, 1896- 1961)
Traducción : Aleisa Ribalta Guzmán
Del blog. de Carlos Vitale "La reversible"
Foto: Mania Adun