Una puntada en el estomago, una insaciable hambre de control y la quieren llamar mariposas en el estomago. Llamar amor es lo sencillo, decir te amo sale del alma a gritos pero no le digas virtud a un arma de doble filo, yo maldigo al que escribió tu nombre en mi subconsciente, razón que se sobreentiende que muero por sacarte de mis pensamientos y muero por borrarte pero vivo por tenerte y he ahí el error de nuestra naturaleza humana, lo que nos hace invencibles también nos vuelve tan vulnerables, el amor mueve masas exorbitantes, Si, pero al borde del precipicio a saltar y ceder ante el control y la impotencia de un has de mi lo que tu quieras, nos vuelve zombies en busca de mas tras una ilusión, un espejismo que en algún momento tarde o temprano se romperá y vivimos sabiéndolo resignados aunque nos hagamos los ignorantes sabemos que el amor solo es un acto de masoquismo de nuestra mente, un puñal en el estomago que quieren llamar mariposas.