El Cielo (parte V)

in #spanish6 years ago

Foto0811.jpg
(foto de Autor)

EL CIELO V

Dice 1ª Cor 7:29-31 “Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; 30 y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; 31 y los que disfrutan de éste mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de éste mundo se pasa”. Los que tengan esposa deben dedicar el mayor tiempo posible al Señor, ni la alegría ni la tristeza ni la prosperidad económica, deben impedir realizar la obra de Dios; deben aprovechar bien las oportunidades de servir a Dios; porque el orden presente de éste mundo está pasando.

¿Habrá matrimonios en el cielo? Si fuéramos a casarnos en la próxima vida, en la nueva tierra, en el cielo eterno; ¿Con quienes será? Porque parece fácil responder ésta pregunta, pero puede que no lo sea para aquellas personas que hayan tenido varias parejas aquí en la tierra. También es cierto que hay matrimonios felices y armónicos aquí en la tierra, cuyos esposos no pueden verse ni pensar en otra cosa, que estar casados en el cielo. Les fue tan bien acá abajo, en la tierra, que no pueden pensar en otra cosa más, que estar casados en el cielo. Seguramente hemos visto matrimonios así, que cuando uno muere acá en la tierra, al poco tiempo muere el otro de tristeza. Ahora, la buena noticia es que esa hermosa relación que tienen aquí en la tierra, la van a tener también en el cielo. Ahora, ¿Cómo matrimonio o cómo amigos?

Todas estas preguntas que nos hacemos hoy, ya se las hicieron las personas en la época de Jesús, dice Mt 22:23-30 “Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, 24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. 25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. 26 De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo. 27 Y después de todos murió también la mujer. 28 En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron? 29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. 30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo”. En la época de Jesús había una opinión dividida acerca del cielo.

Los saduceos creían que no había resurrección de muertos, mientras que los fariseos sí creían, y además creían que las personas en el cielo seguirían con el mismo estatus de relación que habían tenido acá en la tierra. Es decir si una persona al momento de morir estaba casada, lo seguiría estando en el cielo con la misma persona con la que había estado casada hasta el último día de su vida.

Entonces Jesús les dice: “Todos uds están equivocados, porque en el cielo no va haber matrimonio, no va a haber casamiento, los hombres y las mujeres no se van a casar; serán como los ángeles y los ángeles no se casan, no procrean, no se multiplican”.

Ahora, alguien puede decir: “yo estoy tan feliz en el matrimonio, llevo un matrimonio armónico; mi esposo, mi esposa es mi mejor compañero, mi mejor amigo”. Quiero decirle que esa hermosa relación que está teniendo acá en la tierra, también la tendrá, eternamente, allá en el cielo. El hecho de que el matrimonio se termine en esta vida, no significa que las relaciones que se derivan del matrimonio, se terminen también. Jesús nunca insinuó que las relaciones entre las personas casadas acá en la tierra, vayan a terminarse algún día. Eso significa que esa relación que hoy disfrutan esas personas, la van a seguir disfrutando y seguirán progresando en el cielo, eternamente.

No se olvide que un día nos vamos a encontrar con los amigos y familiares, que murieron en el Señor, en el cielo. Pablo en 1ª Tes 4 nos enseña que cuando Cristo venga, los que han muerto en el Señor van a resucitar y van a ser elevados para estar con el Señor; y los que estén vivos en el momento del rapto, serán llevados juntamente con ellos y estarán juntos con el Señor por toda la eternidad. Es decir que en el cielo, van a continuar las relaciones que teníamos acá en la tierra, pero mejoradas, porque las relaciones van a ser perfectas. No va haber peleas, no va haber gritos ni insultos ni abusos; los padres ya no van a sufrir ver a sus hijos venir a altas horas de la noche drogados, alcoholizados. Imagine, mujer, caminando allá en el cielo con el que ahora es su esposo, sin pelea y sin discusiones. Nadie, en la eternidad, va a decir algo equivocado, van a ser relaciones armónicas, perfectas. En nuestro hogar eterno tendremos todas las cosas buenas que tenemos acá, en nuestros hogares terrenales, y ninguna de las malas. Jesús dijo en Apoc 21:4: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”.

Significa que las relaciones van a ser sin lágrimas, sin dolor, sin separación, sin tristeza, sin muerte. No habrá decepciones, no habrá traiciones, nadie dirá nada equivocado, habrá amor perfecto, gozo perfecto, armonía perfecta; tendremos relaciones que nunca hemos tenido. En definitiva, las relaciones que tengamos en el cielo con los que hoy son nuestros amigos o familiares en Cristo, las seguiremos teniendo. Y no van a ser peores que las que tenemos en la tierra, sino mejores.

Así que, salvo las bodas del Cordero el casamiento de la iglesia y Jesús, en el cielo no va haber matrimonio. Y Pablo reafirma la enseñanza de Jesús, dice 1ª Cor 7:31 “y los que disfrutan de éste mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de éste mundo se pasa”. ¿Y qué es lo que se pasa? Pablo lo explica dos versículos anteriores, él dice que la alegría, la tristeza, la prosperidad económica y el matrimonio pertenecen a éste orden de cosas de éste mundo, que está pasando, que se termina con la muerte.

El texto dice que el tiempo es corto, y no se refiere a que nos quedan pocos días de vida a cada uno de nosotros, se refiere que próximamente está cerca el rapto del Señor. Y debido a que el final de todas las cosas se acerca, tenemos que vivir esta vida, como si ya viviéramos en la próxima. Vivamos acá con los valores del cielo, vivamos acá como si ya estuviéramos viviendo en el cielo. ¿Y en el cielo que vamos a hacer? Vamos a servir, vamos a adorar y vamos a reinar con Cristo. Pues, eso es lo que se espera que hagamos aquí en la tierra, adorar, servir y gobernar. Gobernar lo que Dios nos ha dado, que puede ser la casa, un ministerio, etc. Dios espera que los sirvamos y lo adoremos porque eso es lo que vamos a hacer allá en el cielo.

Hablando acerca del que el tiempo final se acerca dice Rom 13:11 “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”. O sea, “despertemos”, hermano. Lo que Pablo está haciendo es imprimir un sentido de urgencia, el tiempo se acaba, las oportunidades de servir a Dios se terminan, despertemos, aprovechemos cada ocasión que tengamos para servir a Dios. Prediquemos a toda criatura el evangelio de Cristo, sirvamos, el tiempo es corto, necesitamos premura.
Por supuesto que podemos disfrutar de las cosas buenas que el Señor nos ha dado en esta vida. Pero lo que Pablo está queriendo decir es que no nos enredemos demasiado, en aquellas cosas que están pasando.

No se sumerja en todo aquello que está pasando: la alegría, la tristeza, la prosperidad económica, el matrimonio; no hay nada sólido en esta vida. Y ya que el tiempo es corto, sirvamos a Dios sin demoras y sin distracciones.

¿Podría ser el matrimonio una distracción para servir a Dios? Pablo dice que sí, dice 1ª Cor 7:29 “Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen”. Los que tengan esposa, deben dedicar el mayor tiempo posible al Señor. ¿Deben dedicar el mayor tiempo posible a la familia, a los hijos al trabajo, a la profesión, a los sueños, al futuro, al ministerio? NO, Pablo dice que los que tengan esposa, deben dedicar el mayor tiempo posible a Dios.

¿Está queriendo decir Pablo que tenemos que renunciar al matrimonio, a las responsabilidades familiares? NADA DE ESO, no lo malinterprete. Lo que Pablo está queriendo decir es que nada puede estar por encima de Dios. El orden de prioridades en su vida, tiene que estar primero Dios. No hay nada que pueda estar por encima de Dios, ni siquiera su matrimonio, su familia, su noviazgo, su carrera, su profesión, sus hijos, su ministerio; nada puede estar por encima de Dios. Solo Dios debe estar por encima de todo. Dios y su obra deben ser una prioridad para nosotros. Y las responsabilidades familiares, no pueden ser un obstáculo ni una excusa para no servir a Dios. Alguien se pone de novio, chau ministerio; tiene un hijo, chau ministerio, un trabajo nuevo, chau ministerio; se casa, chau ministerio.

Ahora, esto no significa que debemos descuidar las relaciones familiares, lo que dice Pablo es que no las pongamos por encima de Dios. Se nos ha enseñado hasta el cansancio que tenemos que cuidar nuestra familia y está bien. Pero siempre o casi siempre que alguien dice: “tengo que cuidar mi familia”, está diciendo: “voy a dejar de servir a Dios”. En ningún momento se le pasó por la cabeza el recortar horas de trabajo o dejar el trabajo o pasar menos tiempo con sus amigos; lo primero que se afecta es el servicio a Dios. La Biblia pide, que sus hijos estén por debajo de Dios; que su esposo/a esté por debajo de Dios; el ministerio, por debajo de Dios; el trabajo, la profesión, por debajo de Dios.

Llama la atención que aquellas personas que creen que cuidar la familia, significa abandonar el ministerio, dejar de servir. Son esas personas que no le ponen límites nunca al trabajo ni a la profesión e incluso a sus pasatiempos favoritos.

Esas personas son adictas al trabajo, trabajan sobre-turno, contra-turno, trabajan el fin de semana y le roban el tiempo que le pertenece a la familia para dársela al trabajo. Y el fin de semana, se lo roban a Dios para dárselo a la familia. ¡¡¡Un cambalache fenomenal!!! Y así les va, porque cuando ud saca a Dios del primer lugar del orden de prioridades en su vida, todo se descompagina, el castillo se viene abajo.

Jesús dijo en Mt 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Algunas personas pueden decir que: “el costo de vida va en aumento, las necesidades familiares se multiplican, éste es el tiempo de trabajar, de ahorrar, de pensar en el futuro”. Y probablemente tengan razón, pero Dios dice: “Tú pon a Dios en primer lugar y todas estas cosas serán añadidas”. Nadie jamás sacrificó algo por la causa de Cristo y terminó perdiendo en esa transacción.

Entonces, ¿Cuál es la mejor manera de cuidar la familia? Cuidando su relación con Dios. Todas aquellas personas de la Biblia que tuvieron una familia bendecida, hicieron de su relación con Dios, la prioridad de sus vidas. Lea la Biblia y se dará cuenta. Ejemplo: Adán y Eva, tenían un matrimonio perfecto, una familia sin fisura, hasta el día en que ellos comprometieron el mejor tesoro que tenían, que era la relación con Dios. Mientras ellos mantenían la relación con Dios, su familia vivía en un ámbito protegido; pero el día en que descuidaron su relación con Dios, la familia se vino a pique y perdieron el lugar de privilegio. Otro ejemplo, el de David, la Biblia habla acerca de violación en la familia, el incesto de Amnón a su hermana Tamar, rebelión y muerte prematura (2ª Sam 13:1-33). Una verdadera desgracia era la familia de David; pero todo después de que David destronara a Dios del primer lugar de su corazón, no antes. Mientras Dios tenía el primer lugar en su vida, la familia era perfecta; pero el día en que él destronó a Dios del primer lugar en su corazón, la familia se vino a pique.

Otro ejemplo el de Ana, una mujer rechazada, despreciada por ser estéril, con un estigma en su corazón porque no podía tener hijos. Era un tormento su vida y la familia, pero ella un día derramó su corazón ante Dios y Dios la bendijo dándole un hijo. Y cuando Ana recibió la bendición de Dios, no se olvidó de Dios como hacemos muchos de nosotros. Ella recibió la bendición de un hijo y se lo ofreció a Dios. ¿Y que perdió Ana por poner a Dios en primer lugar? Nada, la Biblia dice que Dios la bendijo con cinco hijos más y tuvo una familia bendecida y ejemplar.

Otro ejemplo, ¿En qué momento Zacarías recibió la mejor bendición de su vida? Zacarías, el padre de juan el bautista, recibió la más grande bendición de su vida, cuando estaba en el templo sirviendo a Dios.

¿Es casualidad que quien sirve y obedece a Dios, sea bendecido por Dios? Ningún ser mortal podía llegar tan cerca de Dios como el sacerdote Zacarías, ofreciendo incienso en el altar de Dios. El día en que él ofreció el incienso, fue el día más bendecido para él y para su familia. Otra vez, ¿Es casualidad que quien sirve y obedece a Dios, sea bendecido por Dios? Dice Luc 1:8-15 “Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, 9 conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. 10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. 11 Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. 12 Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. 13 Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. 14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; 15 porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre”.

¿En qué momento Zacarías recibió la mejor bendición de su vida? Cuando estaba sirviendo a Dios en el templo. Cuanto más cerca estuvo Zacarías de Dios, más bendecido fue él y su familia.

Y así va a ser con cada uno de nosotros, hermano, cuanto más cerca estemos de Dios sirviéndole, más bendecidos seremos y más bendecida será nuestra familia.

¡¡¡Dele Gloria al Señor!!!

Amén.

Coin Marketplace

STEEM 0.05
TRX 0.32
JST 0.082
BTC 65717.73
ETH 1776.52
USDT 1.00
SBD 0.42