DÁNDOLE BETÚN
Así discurre su infancia,
sin pan, menos escuela.
Un taburete
y un cajón limpiabotas.
Ya se conoce el territorio
del cotoperìz de la plaza,
como un alero grande
para resguardarse del sol
Entre sus manos un cepillo bucal,
sube y baja el retazo de lana
dándole limadas a unas botas.
El short desaseado,
Impregnado de crema
marrón y negra.
El rostro teñido
de angustia, de pena.