RECUERDAS ESTO.? - REMEMBER THIS.?
Evitaban salir grandes chorros de sangre.
Para nadie es un secreto la utilización de estas banditas que nuestros padres colocaban en nuestras heridas cuando no caíamos y terminábamos con un raspón. No importaba lo grande o pequeño del raspón, simplemente una curita llegaría hasta allí. Como no sentirnos identificados y protegidos con estas imágenes si so algo que nunca pasaran de moda.
Ya sean de colores o estampadas tanto niños como adultos gustan de esta cinta para tapar heridas y así evitar futuras infecciones. El caso es que estas curitas tienen un toque mágico ya que cuando apenas tocaba tu piel el dolor se iba.