Reto
Ya llevo mucho tiempo dándole vueltas a lo de empezar a escribir, hace un tiempo si que podía haber un proyecto con una meta, una novela; pero hoy por hoy eso ha quedado atrás y la principal razón para empezar este reto/proyecto es la de ordenar las ideas, que en estos tiempos y, con la cantidad de información que nos llega por todos lados, parecen totalmente difusas e inconexas entre ellas.
Y entonces, ¿porque hacerlo público y no hacerlo en un cuaderno privado?, pues por 2 razones. La primera, obligarse un poco, vamos a intentar cada día poner nuestras viviencias, pensamientos o razonamientos, intentando lograr orden y coherencia, primero en nuestra cabeza y luego en el "papel". Segundo, porque igual puede venir bien a alguien que lo lea y sobretodo porque todo el mundo pueda opinar y exponer sus razonamientos y así ir creciendo y enriqueciendose de la opinión de los demás.
¿Que, qué es lo que me ha movido a hacerlo?, esta respues está muy clara, en estos últimos días (mi mujer y yo) estamos haciendo una peregrinación virtual hacia Auschwitz, organizada por la Diocesis de Calahorra La Calzada y Logroño, y lo visto y vivido me ha empujado a dar el primer paso.
Y hoy, primer día, quería poner las reflexiones de ayer, que nos hicieron escribir la meditación/oración a la siguiente pregunta, ¿que te ha enseñado el Covid-19?
Una de las cosas más importantes que me ha enseñado la pandemia, es lo vacía que está la gente espiritualmente. Y no hablo desde un punto de vista exclusivamente cristiano (como puede ser el mío), sino que la falta de valores es seguramente la mayor enfermedad de esta sociedad.
Todo empezó con risas y aplausos a los sanitarios, y verdaderamente parecían sinceros los que lo hacían y solidarios los que los recibían; pero esto ha ido degenerando a una situación en la que nadie quiere ver ni hacer lo que en ella es menester, todo el mundo parece buscar la manera de librarse de su responsabilidad individual y pasarle el muerto al de al lado.
Pero hay esperanza, al igual que en los campos de concentración (sin querer comparar situaciones), hay gente con firmes convicciones, que ve con claridad cual es su puesto y su misión dentro de esta situación global y que pese a todo, da un paso al frente y asume su responsabilidad, ya sea a través del trabajo, de la ayuda a su comunidad o dando su apoyo a quien lo necesite.
Otra cosa que me ha mostrado esta pandemia, es como los gobiernos apuestan por una sociedad basada en el libertinaje y en el individualismo, tirando por tierra los valores tradicionales y eliminando a la familia (son vergonzosos los titulares de donde son los rebrotes).
Esto te afianza en la creencia que la verdadera Libertad, está al lado de Dios y que hay que ser muy libre para formar una familia (numerosa aún más), declararse cristiano (y prácticarlo en lo que buenamente se puede) e intentar enseñar esto a los tuyos.
Para terminar el post, dos conversaciones con personas totalmente diferentes y no a la vez, con la misma respuesta. La sociedad está enferma (en esto estabamos todos de acuerdo y lo ve la mayoría de la gente), por tanto hacer lo contrario de lo socialmente correcto es lo que te va a librar de meterte en esta corriente, y de ... ¿¿ser feliz??.