¿Dónde jugarán los niños?
Es un hecho evidente que ya los niños no juegan como lo hacíamos antes. La globalización y la modernización han cambiado para siempre la concepción que se tiene del juego. Está claro que el niño no ha perdido sus ganas de jugar y compartir, muy al contrario, siempre está dispuesto a jugar con cualquier cosa que se le proponga, pero hay que proponérselo.
Los juegos relacionados con la tecnología se han comido de una manera espantosa a los juegos tradicionales que se fundamentaban en la relación personal e interacción personal, creación y la participación, mientras que los juegos tecnológicos se alejan de estos principios básicos. Muchos de estos juegos técnicos son creativos, pero carecen de la participación y la interrelación entre los niños, que son fundamentales para su crecimiento personal y social.
A nadie se le esconde que es muy difícil luchar contra el gigante tecnológico, que nos inunda y nos invade, cual tsunami, y que, poco a poco, se va comiendo nuestros juegos populares y tradicionales y, por ende, nuestra cultura.
Recuerdo, con nostalgia, aquellos momentos cuando era niño, realizando nuestros propios juguetes; aquella cometa, aquel carricoche de cojinetes, aquel columpio, aquellos boliches o aquellos juegos de la calle que tenían distinta denominación en cada barrio o cada pueblo, pero todos tenían un denominador común y que no era otro que la participación y la creación.
Los niños cada día se relacionan menos y juegan menos en las calles, si acaso, lo hacen en los patios de los colegios que son el último reducto de los juegos de los niños. Cada día se juega menos en los barrios, porque simplemente se ha perdido para siempre aquella concepción, y porque ya no quedan espacios para ellos. Los niños se recluyen en las casas con la videoconsola buscando una satisfacción personal estéril.
Aquellos juegos se transmitían de boca a boca, de amigo a amigo, de mayores a menores, era un engranaje perfecto de transmisión oral que permitían jugar y mantener los juegos vivos. Pero un día nefasto, un diente de ese engranaje se rompió para siempre y, sin apenas apreciarlo, se fue imponiendo la modernidad.
Los niños tienen que jugar, interrelacionarse y crecer. Somos nosotros los que tenemos que poner el empeño en buscar los medios para que eso ocurra, exigiendo a nuestros políticos espacios públicos para el juego y programas de recuperación y divulgación de los juegos populares y tradicionales en las escuelas y en los barrios.
Fuente de la imagen: Propia

Buenas tardes amigo Moran, este publicación me llena de nostalgia, ya que uno se pone a pensar en aquellos tiempos la vida ea como diferente, todo era mas sano, uno jugaba, trompo, metra, volaba cometas, el escondido, entre muchos otros, y hoy en día tengo rato que no veo a un niño jugar ninguno de estos juegos, pero siéntelos en una PC, la devoran se la comen viva, la tecnología nos arropó, ya nadie esta pendiente de eso, por que ni los adultos están pendiente de eso, son cosas que hacen falta en la vida para interactuar como seres humanos y no a través de una maquina. Lo felicito por su post, muy bueno.
Cierto, amigo, por esa razón tenemos que intentar buscar el tiempo para jugar y enseñar a nuestros hijos cómo se jugaba antaño, quizás se animen.
Asi es mi estimado amigo. Los niños de ahora no saben lo divertido que es montarse en una mata de mango, ni jugar a policías y ladrones, ni a jugar canicas (aquí le decimos metras). Correr, brincar, sudar y llegar a la casa cansados a bañarte, hacer tares, ver un rato tv ya dormir. Era un ciclo mas ajustado a nuestro ritmo vital. Ahora, con los video juegos pueden estar horas , amanecer jugando y solo interaccionan a larga distancia desechando el contacto físico tan importante. Saludos
Sí, es lo que pasa y tenemos que buscar que los niños salgan más a la calle a jugar y si no, como digo, en los colegios y en los barrios para recuperar los juegos.
Eso es cierto, los padres debemos buscar ese tiempo. Pero la realidad es que cada vez mas los hogares son disfuncionales. Cuando mi hija cursaba el ultimo año de educacion media, de 50 niños solo uno tenia a los padres juntos. Todos los demás divorciados. La ultima estadistica que me dijeron es que los matrimonios no duran mas de 2 años. Los Padres separados deben satisfacer las necesidades que se le generan, trabajan mas y mas y muchas veces un niño de 12 años puede estar solo muchas horas. Es complejo
Sí, es muy complejo cuando existe esa realidad.
Excelente escritura amigo, actualmente se han ido perdiendo las tradicionales producto de la gran invasión tecnológica, ahora cuando nace un niño ya casi esta jugando con un teléfono inteligente, en mi época jugábamos con trompo, perinola, metras, papagayos, etc, todo eso se a perdido a medida que a ido avanzando el monstruo de la tecnología que va sin frenos.
Tú lo has dicho, la tecnología es una aliada, pero también se puede convertir en una enemiga. Tenemos que saber combinar todos los elementos que hay en juego.
Hermosa tu publicación. Trajo a mi mente una canción con el tema, asi como los tiempos de juegos con mis hermanos.
Como padres nos toca el reto de mostrarle a nuestros hijos las cosas hermosas que se viven con la imaginación en la simple libertad. Saludos @moises-moran
Es muy importante transmitir lo que hemos aprendido a nuestros hijos y más los juegos que nosotros jugábamos.
buenas noches amigo moises, es preocupantes como la tecnología a invadido el desarrollo de nuestros niños tanto en los juegos como en la educación ahora para ellos es tan fácil copiar y pegar que leer un libro hasta tener una conversación amenas es tan dificil, que aveces por no levantarse de su cama te envían un mensaje.... tan divertido que es jugar pise, jugar stop, trompo carrito con carretera de tierra, jugar la ere tantas formas de divertirse que ahora son añoradas hasta por nosotros mismo
Sí, hay que combinar ambas realidad de la mejor manera posible. La tecnología es muy importante, pero también lo es el juego.
Así es amigo, en mi trabajo hay un dicho que dice que la tecnología nos esta matando, día a día nos arropa, ya ni nuestros hijos juegan sanamente como lo hacíamos en aquellos tiempo, que se jugaba el escondido, las niñas jugaban con muñecas y los niños con carritos, esa mentalidad poco a poco la ha ido matando la tecnología, pero somos nosotros los llamados a rescatarla, a que vuelva a florecer es pensamiento de niño sano y juguetón como nuestra época. muy linda publicación.
Sí, tenemos que recuperar los juegos de antaño para que no se pierdan.
cool post! Thank you for sharing
amazing.. i like your post& special thanks for sharing.....