¿INUTILIDAD DE LA EDUCACIÓN?
Fuente img:http://undiaenminiluv.blogspot.es/1472736341/escuela-tradicional-obediencia-y-competitividad/
Consignas cursis, horarios rígidos, un poquito de sano bullying, manejo de smartphones y conocimientos poquitos.
Mucha igualdad. Nada de memorística ni deberes. Todas esas tonterías, son lo que un alumno puede llevarse de la educación.
Los establos acomodan a las vacas para comodidad del ganadero. De igual manera, los padres y madres,superocupados ellos, se mueven en ese mundo que no para quieto, dejando a su retoño encadenado al sistema eduactivo.Allí,los pequeños verán correr la esponja sobre su cerebro, dejándoles este bien limpio y libre de ideas.
Listo para ser un ciudadano posmoderno.
Horas perdidas, días perdidos. Meses y luego años. El alumno, yace enterrado entre las cuatro paredes del sistema. La infancia se agota pronto, pasando al período de la adolescencia. Llegados allí, en mitad de cambios hormonales, las aulas se llenan de conflictos y se vacían de saberes. Los jóvenes ven su habilidad evaporarse, esperando una especie de milagro para salvar su vida.
Más tiempo en la escuela, más inutilidad mañana.
La vida arde rápido. El combustible de la juventud, permite al alma moverse hasta las cimas de la creatividad.
Enfangado en el aula, la mediocridad se hará fuerte, rodeando el cerebro hasta atarlo de pies y manos. Las clases, los exámenes y los aprobados, serán un simple visado para la supervivencia. Una cartulina que decreta, la no expulsión inmediata del mundo laboral.
Pero de habilidades, nada de nada.
El mundo educativo, retrasa la vida laboral. Quién no trabaja no aprende y tampoco madura. Mantener a los jóvenes alejados de las garras del trabajo, es dejarlos fuera del aprendizaje vital. Si algo bueno tienen las tareas y las responsabilidades, es la obligación de espabilar al alevín.
Mientras tanto, jóvenes ven evaporarse su juventud entre algodones, una adolescencia de aceites esenciales donde el aprendizaje se proscribe un día sí y otro también. Quién no está preparado para la vida, fracasa en esta sin remedio. Son muchos los muros en el campo. Mientras tanto, desde el poder político y económico, nada mejor que celebrar que la legión de tontos fabricados por la enseñanza, ejércitos de zombis alienados a quién comprar con un subsidio.
Los idiotas siempre como amigos del poder.
La educación, no ha mejorado el razonamiento crítico, ni la capacidad para procesar ideas. Solo ha retrasado la maduración, alejando a los más del proceso de desarrollo llamado trabajo.
¿Contra el trabajo infantil? Yo solo puedo estar a favor. Un ahogo saca nadadores.