Un encuentro perverso.

Silvia era una chica bastante común con una relación bastante convencional, nada de extravagancias ni sorpresas. Ya tenia unos 2 años con su novio y todo parecía perfecto a la vista, una pareja modelo ante la mirada de todos.

Lo que muchos ignoraban era que Silvia en medio de su compañía se sentía muy sola y le hacia falta conversar con alguien. Entonces conoce por internet a Pablo, un sujeto que para su gusto no era a lo que ella estaba acostumbrada pero la entretenía mucho en largas pláticas. En ese plan duraron unos tres meses y esas pláticas pronto se convirtieron en confesiones subidas de tono que a ambos les ponía la imaginación a volar.


Pablo en varias oportunidades invitó a Silvia a restaurantes o lugares públicos para que se conocieran pero Silvia siempre rechazó todas y cada una de las invitaciones por que tenia novio y debía respetar su relación.

Sin saberlo se encontraron en una reunión de amigos en común.
Ellos, como guiados por un destino juguetón y aleatorio, están sentados ambos, frente a frente en una mesa. Ella era acompañada de su novio, y bajo ningún motivo se atrevía a saludarlo.
Pablo, sentado en el otro extremo de la mesa, no podía creer semejante casualidad.
Amigos, risas, vino y cervezas, marcaban el tic tac del tiempo que dejaba correr una noche diferente y amena. Ambos conversaban con unos amigos y muy pocas veces cruzaban sus miradas, era como si aún no entraran en razón de reconocerse.
Haciendo meras conjeturas, ella cada cierto tiempo y muy disimuladamente, posaba su mirada sobre el. Mientras lo miraba, algunas veces de reojo y otras tantas de frente, calculaba que no la mirase de vuelta. En cierto modo ella estaba jugando a estar segura que era él y no una simple fantasía causada por la monotonía de un día de rutina.

Ella miraba y observaba, tratando de atar cabos.

Es alto, bien parecido y se parece mucho al hombre de las fotos.

Se decía ella para sus adentros. Él se hacia el que no estaba notando lo que pasaba y cada cierto tiempo se levantaba para un brindis, con la intención de que ella lo mirara de arriba hasta abajo.

Definitivamente era él, mientras pensaba ella:

Es que acaso no tiene vergüenza?
O es que acaso lo hace a propósito?
Yo pensaba que era alguien con un tanto más de escrúpulo.

Así pasaba el rato enredada en sus pensamientos. Pasaba la noche y Pablo tampoco que quedaba atrás, mirando de reojo y tratando de adivinar el color de la ropa interior de ella. Hasta ese punto había llegado su desvergonzada mente.
Un vestido muy corto y a la moda, de algo que parecía una tela muy suave. Un color que aparentaba dar una apariencia sexy pero de alguna manera recatada, tenían los ojos de él embelesados. Miraba las piernas de Silvia, ya que eso nunca pudo verlo en las fotos, estaban perfectamente depiladas.
Unas hermosas sandalias resaltaban sus pies, muy bien arreglados, y todo concluía en un toque de feminidad gigantesco que adornaba toda la belleza de Silvia.
Esto hizo que la imaginación de Pablo comenzara a hacer estragos. Imaginación que muchas veces, parecía no tener fin.


Ella tenía la mano derecha posaba sobre la pierna de su novio y continuaba mirando, sin querer, al extraño y llamativo hombre. Pero se veía un tanto mayor, y Silvia pensaba:

“No se, a mi me gustan más jovencitos”.

Del otro lado de la mesa Pablo la miraba, deseando que le concediese una mirada fija y plena a sus ojos. Puede que el vino estuviese haciendo mágicos efectos, pero al parecer quería confrontarla de una manera única. En ese momento parecía que todos en la habitación, estaban en sus charlas y relaciones sociales.
Por un instante quedaron en una cruzada de miradas.

Labios que se mordían, y un brillo en los ojos que se hacía latente. Ella sin darse cuenta apretó la pierna de su novio como haciendo un arco reflejo. Su novio saltó, puesto que las uñas lo habían hecho reaccionar. Su rostro se enrojeció y escudándose, se levantó y fue al baño. Del otro de la mesa, el hombre respiraba lento y pausado sintiendo el calor por toda su piel. Se preguntaba a sí mismo por esas miradas, tratando de dar un significado.

“Más vino, necesito un poco más de vino"

Por su parte, Silvia en el baño se miraba la cara en el espejo y se repetía a si misma:

-Recuerda que tienes novio y estas muy feliz con él, no lo arruines.

Se sentó a un lado del lavamanos y revisó su teléfono. El tiempo se detuvo cuando leía un mensaje muy poético de su famoso admirador. Al final del mensaje se leía que él estaba allí en la fiesta.
El pulso se le aceleró sin razón alguna. Ella se acercó al espejo y respirando profundo se retocó el maquillaje y se vuelve a hablar a sí misma en el espejo diciendo:

-Ya sabes, pórtate bien-

Se repitió esto como hablando con la angelita que posaba en su hombro derecho.
Minutos más tarde salió de nuevo y se sentó en su lugar. Ahora no quería mirarlo puesto que había confirmado quien era. En cierta manera le daba pena que él supiese cosas personales y privadas. En cierta manera se sentía vulnerable.
Pablo podía intuir que algo pasaba y había barreras que podían ser traspasadas, si sabia jugar sus cartas. Se quedó mirándola hasta que ella le devolvió la mirada y parado del otro lado sin la menor pena y vergüenza, sonriendo, pasó sus manos por encima de su pantalón como marcando su paquete.


Silvia no pudo disimular la cara de asombro y el rubor de su rostro. Ella volteó la mirada, como disimulando estar escuchando otras conversaciones y pensaba que definitivamente este tipo no tenía reparo.

Que se cree?
Que puede venir así y sonsacarme y provocarme?
Oye... Será que me provoca?
No puede ser, yo tengo mi novio y estoy felizmente unida a mi chico. Además, se ve mayor y no me interesa.

Se decía eso a si misma mientras tomaba un gran sorbo de vino.
Llegó la hora de bailar. El vino ya estaba haciendo efectos en todos y cada uno de los invitados. Algunos intentaban mantenerse de pie luego de las primeras 6 u 8 cervezas.
Silvia se levanta y va sola a la pista de baile. La pista era no más que una modesta sala, sin muebles y algunas sillas a los lados, una luz tenue y uno de sus amigos jugando a ser el DJ de la noche, marcaban la pauta.
Un pie para acá otro para allá, empezaron todos a mover el esqueleto. En unos minutos hasta el más borracho, sudaba en la pista de baile. La música se hacía intensa y un tanto sexy, o al menos eso es lo que el ambiente estaba manifestando. Sin avisar ella siente que alguien está detrás de ella.


Todos estaba allí apretados en la sala bailando. Alguien decidió bajar la intensidad de las luces mientras gritaba "A CELEBRAR CHICOS". En ese momento una mano un tanto confianzuda la toma por la cintura. Silvia intenta zafarse pero con tanta gente brincando y empujando no lo logra. La mano es despiadada y sin escrúpulos. Unos dedos grandes rodean su cintura intentando bajar aún más. A todas estas el vino hace dar vueltas su cabeza y un sentimiento de “no poder hacer nada”, empiezan a gustarle sin saber explicarlo. Se dice a sí misma:

Debe ser mi novio, mi bebé que está juguetón.

Silvia sigue moviéndose al ritmo de la música y la mano, sin autorización, le acaricia una de sus posaderas. Ella queda inmóvil y nota que su bebé no hace eso y mucho menos en público. La mano sigue acariciando hasta comenzar a apretar aquellos pares de gloria, como gozando de su corto vestido suave.
Silvia en ese punto siente el calor con una mezcla de pena, placer y sentimientos encontrados. En lo que intenta irse, dos parejas a los lados que bailan como locos, la bloquean.


En parte quiere irse pero sus pechos endurecidos como roca dicen otra cosa.
Ahora las manos se mueven despacio y con delicadeza por debajo de aquel vestido notando que Silvia solo lleva una ropa interior de minúsculo tamaño.

Silvia se voltea y para su sorpresa es él, Pablo. Él aleja las manos y se hace el que está bailando. Ella apenada pero excitada no sabe como reaccionar y se aleja del tumulto de personas. Se posa a junto a una ventana que tiene grandes cortinas. Se queda allí tomando aire y mientras mira hacia afuera, ve venir una sombra que se oculta detrás de las cortinas.

Ella se queda un tanto paralizada respirando cada vez más acelerada. Justo debajo, mirando por la ventana puede ver a las personas que caminan por la calle y eso le hace volver a la normalidad. Al estar en esa posición, su delicado ser está expuesto justo apuntando a las cortinas. Ahora no es una mano, sino unos dedos que cortan su respiración.

Subiendo por su retaguardia, bajando por el contorno de su tanga un tanto húmeda, los dedos hacen estragos y empiezan a darle masajes en aquella parte escondida de su ser. Sus tangas empapadas hacen juego con su respiración y excitación. Ella arquea su espalda y empieza a gemir. La música esta muy fuerte y el vino golpea los sentidos. Unos dedos ágiles entran en lo profundo de su flor carnívora y empiezan a darle placer.

Pero estoy loca, mi novio está allá bailando con mis amigas. Dios que estoy haciendo?

Silvia le golpea la mano e intenta irse, pero la detiene el tacto con algo que su mano encuentra en su camino. Ella palpa y toca algo duro y caliente. Respira hondo al darse cuenta que está sosteniendo un falo. Un falo de otro hombre duro y excitado.
Lo suelta y al intentar irse de regreso a la turba de baile, aquel hombre la detiene por los hombros y con aquella respiración acelerada al oído de Silvia. Ella recuerda como le gusta tener el control y se siente indefensa. Un chorro de fluido cae por sus piernas.
Ahora tiene aquellos dedos dentro de su zona sur y una mano que le agarra uno de sus pechos. Ella se presiona hacia atrás en las cortinas y no puede sino coger ese miembro duro y rígido con su mano.
Está allí, mientras un extraño que no es tan desconocido, la lleva a la gloria entre gemidos y aspirando aquel olor a pecado entre esas cortinas.
Silvia se apoya en Pablo y ese instante empieza su micro muerte. Chorrea aquella sabia deliciosa y el orgasmo se hace presente.
Una vez cumplido su cometido Pablo se aleja y ella descansa unos segundos respirando aire fresco desde la ventana.
Silvia al rato regresa como si nada ante su novio.


FUENTE


Si te ha gustado como escribo te invito a visitar mi BLOG

Sort:  

sin duda alguna muy buena historia la verdad me gusto mucho, disfrute mucho leyendo cada parte de tu post. cada palabra desata la imaginación en cada lector.

Hola Merryslamb, gracias por el aporte, ya te estoy siguiendo! Si me pudieras seguir sería genial,
Espero que agregues contenido pronto para leerte!

P.D. Te he dejado un merecido upvote! ^_^
steemit - upvote.jpg


Gracias ya te seguí de vuelta

@merryslamb me encantan tus posts! siempre tan picantes y cargados de erotismo! tienes mi voto! sigue así guapa! :)

ooooh que bien que sean de tu agrado.
Espero haberte atrapado con este relato :D

Uno de los mejore relatos eróticos que he leído. Me gustó muchísimo.

graaaacias :D

Muy buena narrativa... Excelente post.

Muchas gracias, te sigo :D

Otro excelente relato erotico jejejeje.

Eres muy buena, escribes bastante bien, me gusta leer tus posts.

Muchisimas gracias amigo

Me encanta como escribes y redactas relatos tan envolventes sigue así mi niña Éxitos

This post has received a 3.07 % upvote from @drotto thanks to: @merryslamb.

I voted for him 3.07% but he does not reflect the amount in SBD @drotto

Wow tremendo relato de verdad, es increíble como esta historia puedes crearla, que buena imaginación tienes, me encanto, estaré siguiendote, pásate por mi blog!

Coin Marketplace

STEEM 0.04
TRX 0.32
JST 0.078
BTC 62838.61
ETH 1657.37
USDT 1.00
SBD 0.41