La Barba, ¿Moda o Estilo de vida?

in #spanish8 years ago

La barba ha dejado de ser propia de hombres descuidados y de mal vivir. Ya nadie se extraña de ver a jefes de Estado, reyes y hasta a algún presidente de banco luciéndola en cualquiera de sus versiones. Eso sin contar a los hipsters de turno, que ya se debaten entre mantenerla o abandonarla ante tanta omnipresencia. ¿El pelo de la barba es igual al de la cabeza? A primera vista parecen diferentes, ¿verdad? Pues así es. La doctora Lourdes Linzoain, especialista de la nueva Clínica Trasplante de Pelo del Instituto Vila-Rovira, explica: «El pelo de la cabeza se considera cabello y tiene médula, corteza y cutícula.
El pelo de la barba es más seco que el de la cabeza y requiere de productos hidratantes
El que aparece en el resto de las zonas del cuerpo, entre ellas de la barba, tiene una fase de crecimiento menor, pues suele durar como máximo un año. Mientras que el pelo de la cabeza puede crecer de 1 a 1,5 centímetros al mes, el de la barba crece de 2 a 3 milímetros». Y no, que nadie piense que cortarla hace que nazca más fuerte. «La densidad de la barba viene dada por factores genéticos, al igual que el pelo de la cabeza. Se puede ayudar a los genes con tratamientos como la carboxiterapia o con mesoterapia, y siempre es bueno llevar una alimentación equilibrada, reducción de estrés y práctica de ejercicio. Pero si una barba es rala, es algo fundamentalmente genético, y en las mínimas ocasiones puede deberse a enfermedades de la barba o sistémicas como consecuencia de medicación».

¿Todos los hombres pueden ‘permitírsela’?

El hecho de que la barba haya adquirido carta de identidad propia no significa que se pueda llevar de cualquier manera. Corta o larga, discreta o poblada, ¡pero impecable y con estilo! Jordi Pérez, propietario de La Barbería de Gracia, en Barcelona, lo tiene muy claro: «Una buena barba ha de ser densa, espesa y sin clapas. Como es tendencia, mucha gente se la quiere dejar, aunque no tenga el pelo adecuado para ello, y así nos encontramos con muchas barbas que son un desfile de rastrojos».

¿Cada cuánto hay que ir a la barbería?

El corte se debe ver limpio, incluso en los estilos más largos; y el pelo, cuidado e impecable. Los expertos coinciden en los tiempos: «Cuando se trata de dejarla crecer y conseguir la longitud deseada, hay que calcular que una barba larga se debe recortar cada tres semanas y una muy larga (tipo hipster), cada cuatro o cinco semanas», explica Pérez.
Una barba larga se debe recortar cada tres semanas y una ‘hipster’ cada cuatro o cinco
Por su parte, Alfonso de Brito, gerente de La Moderna un local mítico en Madrid, comenta que tiene muchos clientes que acuden a retocarse cada semana para que la barba se vea siempre cuidada. «Arreglar la comisura del labio, controlar el volumen… Son pequeños detalles que consiguen que la barba se vea siempre perfecta, si bien un corte adecuado hace que la barba sea más fácil de mantener. Nosotros somos partidarios de barbas muy arregladas, pero sin marcar en exceso. Cuando se dejan líneas muy definidas, muy limpias, te ves obligado a retocar de forma constante para que el corte se vea cuidado. En cambio, si juegas con el crecimiento natural del vello, la barba se ve cuidada sin obligar a ese retoque necesariamente».

¿Cómo se debe cuidar en casa?

Llevar barba evita afeitarse a diario, sí, ¡pero obliga a cuidar ese pelo aún más que el de la cabeza! Afortunadamente, el arsenal de productos de cuidado del vello facial ha crecido tanto como el número de barbas, por lo que no hay excusa para que ese pelo no se vea absolutamente impecable.
El primer paso es esencial: el lavado. Y sí, con un producto específico, hecho a la medida de la barba. Este pelo es más grueso y seco que el de la cabeza, y estos productos tienen una mayor concentración de activos hidratantes y nutritivos, consiguiendo que la barba quede más suave y manejable.
El sérum es el producto estrella. Hay que repartir muy poco producto con la barba húmeda
Los expertos consultados lo tienen claro: se deben usar a diario, sin excepciones. Tan importante como lavar es ¡peinar! Nada como un cepillado para mantener la barba lustrosa y hermosa. De la misma forma que con el champú, conviene invertir en un cepillo específico. Una inversión, por cierto, de lo más rentable: un buen cepillo dura toda la vida. Y, además, es el idóneo para llegar bien a todo el vello y eliminar todo tipo de restos a la vez que desenreda.
¿Existen ‘ayudas’ especiales?
Champús y cepillos no son los únicos complementos hechos a la medida exclusiva de las barbas. Existen otras dos categorías de productos que están encontrando su hueco. En primer lugar, el sérum para barba, un cosmético a medio camino entre el aceite nutritivo y el suero de tratamiento que acondiciona, hidrata y da brillo. Jordi Pérez explica cómo aplicarlo: «Hay que repartir muy poco producto, apenas unas gotas, con la barba aún húmeda y extenderlo bien con el cepillo. El sérum es el producto estrella para el cuidado de la barba: quien lo usa queda encantado, porque se pasa de tener un nido de pájaros a una barba de algodón de azúcar».
En la misma categoría se encuentran el bálsamo y las ceras, si bien estos suelen usarse más para dar forma que para nutrir. La forma más adecuada de usarlos es tomar muy poco producto, calentarlo entre las palmas de las manos y utilizarlo para dar forma al bigote o a los extremos, aportando definición. Hay que ir poco a poco: siempre es más fácil añadir algo más de cera que tener que lavarse de nuevo porque ha quedado demasiado grasa. En todos los casos, es importante que la piel esté bien hidratada, pues así se evita que los poros estén taponados.

¿Cortapelo o máquina barbero?

Para saber la diferencia entre estas dos ayudas mecánicas, recurrimos a la experiencia de Alonso Jorquera, estilista de Babyliss. «Para cuidar el vello facial, hay que apostar por una máquina barbero: tienen las cuchillas más separadas porque el pelo de la barba es más fuerte. Con estos aparatos se consigue más definición, pues la máquina corta siempre todo por igual y, además, apura más que la tijera».
Una máquina barbero consigue más definición que las tijeras porque corta todo por igual
A la hora de elegirla, recomienda buscar una que se adecue al largo de barba buscado, con peines regulables y que, cuando se use sin peine, apure bastante. Son perfectas sobre todo para las barbas de tres días: en el caso de apéndices capilares más frondosos, hace falta usar la máquina al aire lo cual requiere maña y práctica o bien la tijera. Y para que dure mucho tiempo en perfecto estado, nada como cuidar su limpieza. «Si no se hace bien y de forma regular, los pelos se quedan dentro de la máquina y hacen que se caliente, lo que puede provocar que se rompan e incluso que se quemen. Por eso, nada como mantenerlas limpias, sin golpes y bien guardadas», añade Alonso Jorquera.

¿Qué barba me favorece?

Más allá de la barba que cada hombre quiera o pueda llevar, la barba es también una forma de expresión personal y, cómo no, de compensar volúmenes faciales. David Lesur, propietario del instituto de belleza David Künzle de Madrid, explica que a los chicos con la cara muy redonda no les favorece la barba tipo raw beard (es decir, tipo hipster), «ya que no en todos los casos sirve para afilar las facciones, e incluso se consigue el efecto contrario». Jordi Pérez explica que depende también del tipo de pelo de la barba. «Las de pelo rizado hacen la cara muy ancha, mientras que las de pelo fino dan al rostro una apariencia más alargada y estrecha».
¡Horror, me han salido canas!
Las barbas a veces tienen veleidades cromáticas. En ocasiones parecen estar envidiosas de Barbarroja y lucen un encendido color rojo, incluso si el resto del cabello es castaño o incluso rubio. Otras adelantan al pelo de la cabeza en la aparición de canas y parecen más propias de Gandalf el Gris que de un joven de cuarenta años.
Los expertos prefieren matizadores antes que tintes para corregir color y canas
En estos casos, ¿existen tintes para corregir el color? Los expertos prefieren los matizadores antes que los tintes, que crean un efecto de color mucho más intenso y, por tanto, menos natural. Alfonso de Brito lo explica con detalle: «Nosotros apostamos por los matizadores que, gracias a su pigmento, o bien reducen ese tono pelirrojo e igualan el color de la barba al del pelo, o bien atenúan y disimulan las canas, aunque no las tapen al cien por cien. Además, con los matizadores no aparece el llamado efecto raíz cuando se nota mucha diferencia entre el vello que nace y el color teñido. Tapar por completo las canas queda muy artificial, por eso somos partidarios de reducir su porcentaje». Saray Abou, de la peluquería Metropolytan de Madrid, está de acuerdo: «Es preferible matizar pues, si no, la barba parece un postizo».

Ventajas de llevar barba

No hay duda. La barba vuelve a estar de moda. Ya sea en su forma más clásica como una abundante barba redondeada y un generoso bigote a su forma más comedida y ajustada al rostro, los hombres con barba son ahora tendencia. Pero, ¿qué ventajas tiene llevar barba? La ciencia nos da algunas pistas.

Respeto social

La barba altera profundamente la percepción que los demás tenemos de los que la lucen, según atestiguan multitud de estudios psicológicos como la investigación de los expertos Barnaby Dixson y Paul Vasey, recogida en la revista Behavioral Ecology, que concluyó que las personas asocian la barba a una señal de respeto y poder, otorgando una posición social más alta a sus portadores. Así, los afeitados fueron calificados durante el estudio como pertenecientes a un estatus social más bajo y los que exhibían barba, a un estatus más alto.

Símbolo de madurez

Los hombres con barba siempre han sido percibidos socialmente como más maduros e incluso con más años de los que tiene en realidad. Así, sin importar si se trata de un adulto joven o adulto a secas, la barba otorga algunos años más. Según el estudio del equipo de psicólogos de la Victoria University of Wellington, Barnaby Dixson y Paul Vasey, a primera vista a los barbudos se les echa unos dos años de más de media.

La barba otorga atractivo

Con barba, se liga más. Los hombres con barba son considerados más masculinos y atractivos que los que se afeitan, según un reciente estudio de los científicos Barnaby Dixon y Robert Brooks de la Universidad del Sur de Gales y recogido por la revista Evolution & Human Behaviour. Una barba de 10 días provoca que las mujeres vean mucho más atractivo al hombre en cuestión. Por contra, los hombres afeitados son percibidos como más dóciles y menos masculinos.

Señal de fortaleza

Una investigación llevada a cabo por los psicológos Barnaby Dixson y Paul Vasey y publicada en la revista Behavioral Ecology, determinó que comparando fotografías de hombres antes y después de afeitarse, los que portaban barba eran percibidos como más agresivos y más fuertes que los que aparecían sin ella (a pesar de ser las mismas personas).

Una salud de hierro

Una investigación publicada en la revista Science y llevada a cabo por un equipo de biólogos evolucionistas (William Hamilton y Marlene Zuk) concluyó que poseer barba es significado de buena salud. Esta asociación se debe a que históricamente el vello facial ha sido un foco muy atractivo para los parásitos y las infecciones, por lo que llevar barba era un símbolo de fuerza respecto al sistema inmunológico del portador de la barba.

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