Con pasta todo...
Soy una fiel amante como muchos, de uno de los ingredientes más populares de la cocina internacional, la pasta. Este alimento delicioso y además muy nutritivo en todo su esplendor es muy versátil, puede preparase con una inmensa variedad de alimentos para acompañarla, de incontables formas y seguirá siendo perfecta. Muchos creen que el secreto de una buena pasta está en su salsa, pero yo creo que el secreto está en la cocción y unión correcta de los ingredientes, pues la consistencia que la pasta presenta es lo segundo más importante luego del sabor. No todo el mundo sabe hacer una deliciosa pasta, porque aunque no tiene gran ciencia la preparación, como todo en el mundo de la cocina tiene sus trucos.
Comer pasta realmente puede hacerte feliz. Estudios demuestran que incluir este alimento en tu menú puede hacerte más alegre la vida, no solo porque los carbohidratos son ricos en triptófano el cual puede afectar el nivel de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor que inhibe la ira y la agresión, sino también porque quienes consumen pasta con frecuencia cuentan con niveles más altos de folato, hierro y magnesio, por lo tanto ganan más fuerza, están más saludable y un poco más felices, sin embargo esto no significa que lo correcto sea llenar cada comida de pasta, al fin y al cabo es un carbohidrato complejo y hay que consumirlo con moderación.
Para que la pasta quede en su punto debemos cuidar de no cometer ciertos errores comunes, como: enjuagar la pasta, esto produce que pierda su almidón adherente y por tanto su flexibilidad; agregarle aceite, el cual impide que la salsa se una correctamente a la pasta; cocinarla más tiempo del debido, nunca se debe cocinar la pasta todo el tiempo que dice el empaque, lo recomendable es cocinarla dos minutos menos, para obtener la consistencia perfecta; salar el agua antes de que hierva, lo que retrasa el proceso de ebullición u olvidar remover la pasta para que no se pegue. El cuido de los pequeños detalles otorga la perfección en la cocina.
Comiendo pasta también ayudas al planeta. Los alimentos de origen vegetal tienen un menor impacto ambiental que los alimentos de origen animal, ya que requieren menos tierra, energía y agua para producirse, eso hace que la pasta (que se prepara a base de harina y agua simplemente) sea una mejor opción para el medio ambiente que muchos otros alimentos. Te invito a promover las dietas saludables que favorecen al medio ambiente.