¡El cigarrillo de la vida!
¡El cigarrillo de la vida!



Lentamente pasan los días,
te doy una linda fumada,
trato de saborear mis sinsabores,
que las mañanas sean más dulces y placenteras a mi cuerpo,
que mis tardes sean de notas sublimes a mi ser,
y mis noches sean abrigos a mi alma…
Encendí mi cigarrillo,
en un tiempo donde me sentía colmada de vivir la vida,
con los prejuicios de la sociedad,
esa que condena hasta el alma,
hasta la manera de caminar por los senderos,
más arrinconados…
Pero un día,
decidí ser yo,
vivir mi vida a mi antojo,
a mi gusto,
a mi modo,
a mi estilo,
porque sólo yo,
soy dueña de mi propia verdad,
y decido como vivirla,
sin que nadie se entrometa en ella…
Los días pasan,
si, quizás a un ritmo que ni entienda,
pero saboreo una linda fumada,
me tomo con calma todo,
un café inclusive,
para acompañar esta linda velada,
hasta el punto,
que me enorgullece cumplir año,
plasman una experiencia marcada,
sellando las grietas del paso de los centauros…
Ya la edad, los complejos y diferencias,
no son un problema en mi vida,
al contrario,
en el día a día,
aprendí que el ser humano no está exento de errores,
que errar es algo natural,
porque sólo así,
intentamos perfeccionar la majestuosa obra que Dios creó,
"El Ser Humano"
aún, con los desiguales conglomerados que tengamos,
aunque sea un fardel de defectos, dones y virtudes…
con bondades o no,
pero sí, tenemos un paquete,
que quizás no exploramos del todo,
porque la vida se presenta con diferentes signos,
se presenta de la forma más vil inclusive,
que mucha veces aterra,
pero que también te da beneplácito, felicidad y te motiva,
a seguir buscando la felicidad…
¿Quién dijo que una fumada a la vida sería fácil y de gratis?
¿Seguirás viviendo a tu modo o al modo de la sociedad?
Pues, señores,
la vida nos pertenece,
agarremos nuestro cigarrillo,
y démosle nuestro toque, perfume y sello,
démosle una larga, rica y sabrosa fumada,
porque así es la vida,
un cúmulo de sabores,
con dolor o alegría,
con sus altos y bajos,
con su sonrisa y lágrimas…
Pero, así se presenta,
de la forma más inverosímil,
variada y dispuesta a que sea tú,
Él que decida cómo tomar el timón,
y aprender a vivirla…
Vamos,
date una linda fumada…
Anímate a fumarte tu cigarrillo con calma,
en que sea en tus últimos momentos…
Solo tú eres dueño de tu destino,
y solo tú eres el responsable de decidir y conducirlo,
por el mejor camino,
vamos atrévete,
toma ya tu tren…
y acompáñame,
aprende conmigo a fumarte el cigarrillo de la vida..











Nota: Para la elaboración de los demás diseños se utilizó Paint, fotos de mi autoría y elaborado por mí persona.






