“LO SUPERFICIAL”
Quien se deja llevar por lo superficial, eso que está a simple vista, sin duda, termina siendo engañado.
Fijarnos en el físico, tamaño o color de las personas, no sirve de nada. Hay cosas que valen más que eso, por ejemplo:
El corazón, los sentimientos, los valores, el respeto, el conocimiento, la entrega. Todo eso vale. Aprendamos a darle importancia a lo que realmente vale la pena. Todo pasa! La belleza, la juventud, lo bueno y lo malo, todo.
Nadie es perfecto, pero entre tanta imperfección, debemos aprender a valorar lo que tenemos.
La Biblia dice en 1ra de Samuel. 16.7: Y Jehová respondió a Samuel. “No mires a su apariencia, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el Corazón.
Muy sencillo. No esperemos encontrar perfección, en lo imperfecto.
