Equivocado.
Quizá soy yo quien ha estado equivocado,
viviendo la vida que no quiero y
buscando el amor donde nunca estará.
Quizá esta persona que miro frente al espejo,
es la persona que nunca quise ser,
viviendo de utopías,
dejando escapar la vida,
ahogando la soledad entre tragos de alcohol.
Sí, definitivamente, este no soy yo.
¿En qué momento fue que dejé de perseguir mis sueños?
¿Cuándo fue que me olvidé de vivir mi vida
por vivir la de otros?
¿Dónde quedó el amor propio?
Quizás los errores cometidos
me han convertido en lo que tanto aborrecí.
Quizá mi miedo me cegó,
o mejor dicho, me cubrí los ojos
y me condené al destino,
ese destino que las personas
poco a poco me orillaron a cumplir.
Ahora soy sólo un hombre que se mira en el espejo
cuestionándose y torturándose con pensamientos
de su absurda debilidad.
— León Lugo.