Absurdo decir que "fuimos"...
Es absurdo decir y pretender que "fuimos algo", esa nada interminable, la sombra del amor, un destello del amor que quizá pudo llegar a ser fuego pero terminó por apagarse, terminó por caer y romperse en un abismo de indiferencia. ¿Me duele? Sí, claro que me duele. Me duele hasta el último recuerdo de ti, recordar aquél atardecer en que tus labios encajaban a la perfección con los míos. Me duelen las ilusiones que me inventé a partir de ese día. Me duelen las noches en que no puedo dormir porque este amor se niega a morir. Me duele pensar en lo que pudimos ser si tan sólo nos hubiéramos arriesgado a todo. Me duele tanto que ahora me inspiro en el dolor para escribir mis versos más tristes.
Es cierto que nadie muere de amor, pero creo que una parte de nosotros muere cuando alguien que vale la vida nos dice adiós. Es como si una parte del alma se desvaneciera en la nada.
Es difícil aceptarlo cuando te sientes vacío, y ese vacío te acompaña día tras día a cualquier lugar. A pesar de tu ausencia física, estás en cada parte de esta ciudad, es irónico porque el vacío que siento está mezclado con la presencia de tu recuerdo que acompaña a mi dolor. Es como si cuidara de él para evitar que no me ahogue o me torture, pero esto ya es una tortura.
He aprendido a cargar con mis errores e irme despojando de ellos con cada paso que doy hacia el olvido. Y cuando digo olvido no quiero decir que me olvide de ti, no creo tener tanta suerte. Quiero decir "enterrar mis sentimientos" que tuve, o mejor dicho, tengo para contigo. Olvidar todo esto y que quizá, algún día no tan distante (parece una eternidad) sea sólo una historia en mi vida.
Es absurdo decir o pretender que "fuimos". Es difícil aceptarlo cuando los sentimientos no caminaron en la misma dirección con nosotros, cuando la distancia fue impedimento e hizo estragos en tu forma de ver la vida, es difícil cuando el pasado (tu pasado) volvió a ser presente. Es difícil aceptar que no somos el uno para el otro y que sólo fuimos sombra o algún destello del amor.
León Lugo.