Cuantas veces hemos escuchado la expresión "mi hijo es un genio", " tengo un hijo índigo"... etc., etc., En lo personal me suena más a disparate que a una verdad. En la mayoría de los casos, es la necesidad del padre de obtener reconocimiento a través del hijo o hija. No pongo en tela de juicio que existen comprobadamente niños y niñas que realmente tienen capacidades extraordinarias para memorizar largas listas de países con sus respectivas capitales que cuando la tía o la propia madre les pide que demuestren sus talentos; la gente les aplaude. Pero con el tiempo se convierte en una larga letanía que los demás dejan de escuchar y el chiquillo que un día encantó y robo la atención de toda la familia; termina por ser un niño arrogante, impertinente y pesado. De tal manera que el carisma que tenía, termina apagándose.
Porque eso de que tenía capacidades especiales; sinceramente era solamente carisma. En el otro caso, el del niño índigo; la madre presenta un cuadro de abandono por parte del esposo o fue víctima de algún abuso siendo niña y llama la atención afirmando que su hij@ hasta habla con los espíritus. Un niño realmente con capacidades especiales se integra natural e instintívamente a las artes o a las matemáticas. Así que, mis respetados padres de familia; sincerense y sean serios. Dejen que los niños sean niños libremente y sin traumas ni complejos. Dejen de utilizar a sus hijos como parte de su reconocimiento como formadores o de sus frustraciones por no haber sido lo que quisieron ser.
Buen post amig@ un saludo yo soi @djnoel :)