VENEZIA (RELATO CORTO)
Fue un impacto, Un golpe certero que perturbó mis sentidos.A partir de allí no me importó más nada: su humanidad menuda, sus caderas anchas, sus pasos firmes, sus enormes ojos verdes, sus labios y más que sus labios el rictus de su boca al final de cada historia, sus pies delgados, ese lunar delgado en su espalda liderando la lluvia de pecas que bañaban sus hombros, sus gráciles movimientos que terminaban volviéndose salvajes a la hora del amor. El silencio maravilloso que reinaba luego de amarnos, la oscuridad que invadía la alcoba del hotel improvisado al llegar la noche, mi mirada enamorada de su tersa piel, su abrazo intenso, sus juegos en nuestra intimidad, el modo en como ella se lanzaba sobre mi humanidad desnuda y se dormía sobre mi espalda.
Ella me amó sin ataduras,me amó sin percances, sin odios repentinos, ella me amó en medio de su ininteligible libertad, y yo la amé dejándome amar como ella quisiera. La amé con todas mis esperanzas, mientras en un mundo paralelo destrozaban nuestra historia, mientras los perros aullaban y los lisonjeros pululaban de las cloacas como la mierda de esta perdida ciudad.
Nos prometimos hijos gemelos, nos prometimos estrenos cinematográficos en Europa, una vida juntos, mientras veíamos crecer nuestros hijos en nuestros sueños moldeados con helado, café y agua de coco.
Así la amé eterna en mi tiempo...
...Solo... Mojado de lluvia y llanto, arrebatado de tristeza, la amé con la esperanza ultrajada, violada, asesinada, herido la amé y ciertamente morí, morí sin mis sueños, sin amor, sin nada, con su ausencia como único recuerdo.
Sólo me quedó el silencio y la decisión firme de no dormir jamás para evitar soñarla.
