Estas dos primeras semanas de Enero han estado llenas de una especie de misterio que todavía no logro descifrar. Un ánimo esperanzador se apodera a veces de mis manos y la computadora, mis manos y la guitarra, mis manos y todo. Como si poco a poco tantas preguntas de años pasados estuviesen tomando por fin un camino de respuestas que están a simple vista, puesto a que nada es más tangible que lo que se dice y se hace. Pero siempre, como mi condición de humana es pantanosa y más allá de mi verdadera ceguera pierdo noción de realidad y de ver las cosas, esto es una tarea de mucho tiempo. Una tarea de vida. Así que luego de pasar un día pensando en todas estas cosas que faltan por mejorar, siento que a pesar de todo estos aires de novedad son valiosos para poder decidir si avanzar o no. Crecer o no. Yo elijo crecer.
¡Gracias por leer! Nos vemos en el próximo post ❤.
Cada nuevo año es una nueva oportunidad, esto lo he aprendido a los coñazos pero cuando le agarras el hilo al beta es otro peo.