Arrepentimientos
Decidí en algún punto de mi vida que arrepentirse no valía la pena.
Hay cosas que duelen, sí. Cosas que pudimos haber evitado para minimizar los daños del presente, o los del futuro, pero no vale la pena. Quiero poder decir siempre que hice exactamente lo que quería hacer cuando quería hacerlo y que eso sea suficiente para soportar las consecuencias, buenas y malas.
Por eso digo lo que quiero decir antes de que sea tarde, hago lo que quiero hacer antes de que otra persona lo haga, y no me arrepiento. Lo que pasa, es siempre lo que debe pasar.