Los ojos del Ángel
me recargo y me pierdo en recordar tu mirar, en ellos he de perderme todo el día, como si estuviera mirando el horizonte frente al mar.
Aunque tus ojos tratas de esconderme agachando la mirada,
y sean instantes de segundos, te siento cual fuego,
y me oculte tras el velo del ego,
yo tan lejos, distante y anhelada,
tú, Profundo, intenso, en tus silencios,
estamos perdiendo tiempo.
Ya no ocultes más tus ojos de mí,
mírame fijo, porque me colmas de alegría,
verás que vibramos en la misma sintonía,
los ojos de mi ángel, un tesoro que descubrí,
tan dulce, sutil y delicado,
que ya no mi importa si amarte es pecado.