El infinito en un junco
Qué maravillosa definición de libro: El infinito en un junco...
Ejemplar de El infinito en un junco, Ed Siruela
Es lo que cabe en sus ojos verdes, el infinito. En los ojos de ese junco de mujer, menuda y vital. Irene Vallejo habla como fluye su literatura. Su voz es como una cesta de mimbre que el río lleva entre los juncos del antiguo Egipto, una voz que te habla de lo que es eterno mientras te pierdes en la odisea que contiene su mirada. Todo le nació de niña, cuando su padre le contaba cada noche un capítulo de la Odisea cuando se iba a la cama. Esta semana nos llegó con su exitoso ensayo sobre la invención de los libros en la Historia Antigua. Libros de humo, de piedra, de arcilla, de junco, de árbol convertido en papel y, finalmente, de luz en la pantalla del ordenador en cualquier formato de mesa o de bolsillo. La Fundación Pérez Estrada (Ay, querido Rafael) la ha traído a Málaga con la octava edición ya de esa delicia que es “El infinito en un junco”, editado por Siruela. Lo mejor de su viaje a la antiguedad, escrito con amor, estudio y humor, es que es para todos los públicos...
Irene Vallejo
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