Ausencia
se ha vuelto cotidiana la ausencia de tu voz en las mañanas, me pierdo en las horas imaginando que llegaras, es agonizante mirar atrás y ver lo mucho que he intentado y sin embargo no estas, me pregunto ¿cuando llegaras?
la música se ha vuelto ausente desde tu partida, el agresivo y violento adiós de nuestras almas se ha hecho eterno, se ha tatuado en mi piel como tinta sobre el lienzo mas fino y aunque es evidente que no volverás aun sueño con tu regreso.