Gruta de Lourdes, Benalmádena
Tras los devastadores efectos del temporal y tras una semana donde no hemos podido trabajar y donde concretamente muchos negocios de mar han tenido que reiniciar todo de cara al verano no he encontrado mejor ayuda que la visita a la Virgen de Lourdes que nos espera junto al Parque de Retamar en Benalmádena.
El resumen de la Gruta de Lourdes queda perfectamente encuadrado en esta imagen panorámica que el Samsung S21 toma con una calidad perfecta, tres zonas muy delimitadas con una preciosa entrada adornada de árboles y plantas y unas terrazas de roca y caída libre de vértigo.
La primera zona tras la entrada es la de un pequeño y humilde altar de piedra donde celebrar las misas al aire libre y un lugar donde descansa la Virgen y para colocar nuestras ofrendas y velones.
Pero como decía la entrada está presidida por dos preciosos cipreses y plantas ornamentales, los cipreses llevan toda una vida allá y cuidan del recinto como dos soldados de invierno.
Una vez atraviesas los cipreses ves al fondo el acantilado de rocas con un pasillo de piedra hasta el primer altar entre dos altos y centenarios pinos, nada de adornos llamativos, todo natural de piedra y naturaleza.
La otras dos zonas de culto se encuentran alojadas dentro de la misma roca y una tercera sobre un de ellas presidiendo la gruta, es un lugar con mucha historia y muy cuidado por la gobernación de la localidad y muy venerada por los vecinos que la visitan a diario y ruegan por sus seres queridos, no tengo que recordar mi fuerte convicción por la religión y que además soy muy practicante aunque no todo lo que desearía por mi vida laboral y física.










