Tenía....
Juan se había mantenido en su casa, resguardándose de ese sol tan inclemente que hace que el calor se extrapole, y llegue a niveles francamente deleznable. (Así es Maracaibo.)
Además de que cuando revisaba su cuenta bancaria…Siempre aparecía…Deficitaria. (…Y eso lo hacía estar de mal humor.)
…Pero en esta ocasión: El sol no estaba tan inclemente, al contrario, el clima en este nuevo día, lo incita a salir a caminar…Por allí.
(Además de que ya su cuenta…Aparecía con algunos depósitos que le hicieron…Y este minúsculo detalle: Lo alegraba.)
Se bañó se colocó su pantalón, un suéter, sus zapatos…Y ¡a salir! (¡Se encontraba eufórico!)
Tuvo que tomar su primera decisión… ¿A la derecha…? O mejor seguía derecho para tomar la vía principal. (…Cualquiera…Da a cualquier sitio.)
Optó por seguir derecho, que lo conducía hacía la avenida principal.
Esa mañana se le presentaba muy agradable (…A lo mejor al saberse que ya contaba con dinero en su cuenta, lo hizo “renovar” sus ímpetus.)
Ciertamente que el terrible factor de lo que acontecía en su país (Venezuela) lo hacía perderse en sus sub mundos depresivos, pero para ser sinceros, a muchos habitantes les está pegando tanta carestía.
…Muchos creen que…lo que está pasando en este país, tiene fácil solución. Pero los que habitan allí…Viven su día a día, pasando una serie de calamidades: ¡Espantosa!
Cuesta conseguir medicina de calidad. Y la que aparece la venden a precios exorbitantes. Los hospitales, las clínicas, las farmacias languidecen en el peor de los desabastecimientos a lo que estos gobernantes han sometidos a toda esta población.
Tanta imprecisión. Qué si los cubanos. Que si “los hermanos rusos”.
Que si los chinos. Qué si Irán. (Bueno hay tantos y tantos rumores…)
Para cuando ya hubo caminado varias cuadras, se fue acercando a la avenida principal.
(Se nota a primera vista, el nivel de deterioro existente.)
- ¡Epa! ¿Cómo estás? – Escuchó una voz masculina y virándose hacia la dirección en que creía estaba esta persona.
- Bien ¿Y tú? ¿Cómo te va? – Respondiendo y acercándose, le extendió su mano en señal de saludo.
- Bien. Bien. ¿Te enteraste de “lo último”? – Su amigo le sonreía mientras se le acercaba.
- ¿Y…Qué será…?
- Que los comunistas ya están negociando su salida… ¡Se van de este país el: ¡Quince! - Le lanzó así de sopetón su grandiosa noticia. Se le notaba muy eufórico. Seguro de lo que afirmaba.
- ¿…Y eso…? Esos no van a soltar a Venezuela…Sin antes haberle sacado todo, ¡Cuánto se puedan robar! – El amigo en cuestión se llama Luis e hizo una señal de aprobación.
- Ya los tienen “fritos” Los gringos han negociado con los rusos, y ya Putin accedió: ¡Se van el quince de Mayo! – Juan lo miraba y por dentro de decía:
- “Pobrecito. Todavía cree en eso…” – Luis no cabía en su regocijo así que emocionado continuaba…
- Ya la esposa se fue a Punta Cana en Santo Domingo. Están negociando para el tipo y unos siete u ocho generales. ¡Nadie más! …Ya lo verás… - Le dijo mientras se despedía, Juan al verlo partir le agregó…
- Luis…No es bueno estar creyendo en ese tipo de versiones…
- ¿Por qué…? – Le preguntó un tanto serio, mientras hacía intento en volver.
- …Lo que pasa es que esa información seguramente la han leído de las redes sociales…De rumores. No hay veracidad. Entiéndeme.
- ¡Ya lo verás! – Le afirmó mientras retornaba a su ida.
Juan lo observó mientras este se retiraba. No estaba de acuerdo, pero ya no quiso agregarle nada más, pero pensó… - “Esos son falsos positivos. El G2 cubano y los colectivos, esparcen ese tipo de noticias… ¿Y luego? La gente se lo cree.
…Y no pasa nada. De allí vienen las depresiones. Las indecisiones.
…Tan felices que vivíamos antes de que el comandante “eterno” se adueñara de Venezuela. Tan felices que éramos: ¡Y no lo sabíamos!
Y ahora…Todo lo que se ve es: Desolación. Desabastecimiento.
Estamos en tiempos de revolución… - Se dijo así mismo, mientras reanudaba su caminar. Para algún sitio iría. No sabía adónde…Pero caminando y caminando, se van despejando las penas, las penurias…