DEFINICIÓN DE COMPETENCIAS EDUCATIVAS
¿QUÉ SON LAS COMPENTENCIAS?
Hablaremos con un lenguaje sencillo para tratar de entendernos mejor, si quieren conseguir definiciones específicas les recomiendo apoyarse con autores como: Edgar Morín, Sergio Tobón, Rómulo Gallegos, u otros autores muy buenos, yo más bien quisiera contextualizar la definición del concepto.
En los actuales momentos nos encontramos atravesando una fuerte crisis en el país, los jóvenes han marchado a otros lugares en búsqueda de una mejor calidad de vida, al llegar a un lugar diferente, con otras culturas y otros estilos de vida les ha tocado marcar nueva pautas. Estando en otro país, conversan a través de diversos medios con familiares y amigos, cuentan como les va, que están haciendo, describen gente y ambientes laborales es decir, dan una serie de reseñas consideradas como referentes para otros compatriotas deseosos de marcharse del país, en consecuencia, tenemos acá a otros muchachos y muchachas buscando cómo aprender un oficio: peluquería, barbería, uñas, repostería, chef, albañilería, plomería, electricidad porque allá, en eso otro lugar del mundo necesitan gente que sepa de todo un poco, dicen los inmigrantes…. Aquí, frente a este contexto, se despeja a groso modo el tema de las competencias.
Primera Premisa: Educadores, ¿es posible que un estudiantes, bachiller o con estudios universitarios culminados o no, emigre del país y no tenga herramientas para desenvolverse en el campo laboral? Si, si es posible porque la escuela en Venezuela solo educa para el academicismo, para el conceptualismo mecánico, no para enfrentar ni mucho menos para resolver problemas de la vida cotidiana.
Estoy segura que muchas de esas personas hoy expatriadas de nuestro país han pasado por una institución educativa, muchos son bachilleres, otros con semestres aprobados en alguna universidad y han congelado para poder partir, han pasado por nuestras manos, hemos sido sus maestros y maestras, profesores y profesoras. Preguntemos, ¿cómo es que un bachiller o joven con cinco semestres aprobado en una carrera por ejemplo, tiene que prepararse con un curso corto, de apenas unas semanas para optar por un beneficio laboral?, ¿y cuáles son los resultados luego de ese curso o taller? ¡Un maravilloso chef! ¡Un excelente peluquero! ¡Caramba, que habilidoso electricista, constructor o plomero!¡Wow!, sabes de contabilidad, maneja Excel y Power Point… Señores, una sola respuesta, “La escuela no permite que cada niño, niña o adolescente descubra sus potencialidades, no permite que afinen sus propias técnicas, ni desarrollen habilidades, ni tampoco que entienda su capacidad de ser competente para… resolver conflictos, aportar soluciones, emprender, innovar, crear o literalmente “comerse el mundo”.
Otra respuesta simple, nosotros, los educadores, no permitimos que eso suceda, seguimos empecinados en seguir llevando procesos lineales donde el docente por jerarquía es quien tiene el dominio del aula, somos los que sabemos y los que “transmitimos conocimientos” jamás, los construimos con nuestros estudiantes a través de procesos holísticos, no permitimos aprender juntos, aprender de los errores ni de los conocimientos empíricos dados en cada contexto.
Segunda premisa: Acontecimientos internacionales, noticias van, noticias vienen. Venezolanos en el extranjero entran en conflictos, “serruchan puestos de trabajos”, se hacen quedar mal unos y otros. Frente a esta situación ¿dónde quedaron los valores? Decimos todos, eso es cuestión de familia, los valores se forman en casa bla bla bla ¡ah! ¿Y la escuela?, ¿cómo describe la escuela su participación?
Dada la situación, ilustraré de la siguiente manera: en la escuela uno de los temas que a mi juicio hace falta impulsar es el relacionado a los valores, no trataré en este apartado de buscar quien tiene la razón en cuanto a “los valores se forman en casa” lo necesario en este momento es ver la participación de la escuela sobre el estímulo de los valores.
Visualicemos una actividad en clase, el maestro (a) asigna un trabajo de equipo, es él o ella quien forma los grupos, los distribuye muchas veces dependiendo de su rendimiento, clasifica los mejor por un lado, los regulares por otro y los flojos arrimen para allá, lo que olvida el docente es dar las pautas para trabajar en equipo así que, deja a los estudiantes solos y… hagan su trabajo. Los jóvenes sentados comúnmente en círculos hablan, se dispersan, tocan cualquier tema menos el asignado y de seis integrantes sólo trabaja uno. Finalizada la actividad, los docentes solicitamos los resultados pero, no nos detenemos a valorar el proceso; cómo se logró el objetivo, cómo les fue en el trabajo de equipo, cómo estuvo el debate de ideas, cómo auto-evalúan y co-evalúan la actividad, sus compañeros y docentes en resumen, no evalúan ese proceso metacognitivo, reflexivo, útil para valorar el trabajo cooperativo, el respeto a la diversidad, liderazgo, resolución de conflictos, aprendizajes significativos, pensamientos, lógicos, críticos y argumentativos, entre las muchas otras riquezas que da la estrategia, en la realidad el único interés del docente es “calificar cuantitativamente” al alumno. ¿Guarda esta relatoría alguna relación con la segunda premisa? ¿Los docentes podemos estimular valores dentro de las aulas?
¿Qué son las competencias?
Daré mi propia definición y ustedes también pueden hacerlo. Las competencias son, el conjunto de conocimientos complejos, habilidades, destrezas, valores, actitudes y aptitudes; las competencias movilizan saberes: actitudinales, procedimentales y conceptuales que generan a su vez aprendizajes significativos con el otro, para el otro, por el otro.
Muy interesante tu explicación, estaremos todos en pro de mejorar la educación general o al menos moriremos en el intento.
El cambio es justo y necesario. Nosotros somos el primer motor que impulsa un país, estoy segura del potencial humano que tenemos. Vale la pena el esfuerzo. Gracias por tu comentario.