Los Caminos del Espejo
El caminante partió a una aventura más, salió liviano, tres jornadas de a pie le esperaban, cámara en mano para capturar el milagro de la creación, cantimplora de agua fresca, que debía ser renovada; llegaría a los poblados de paso, la plaza de mercado visitará, disfrutara de los comedores del lugar, saludaría a las mujeres que luchan por un diario para sus hogares, ¡dame algo de lo tú puedas comer y disfrutar con agrado! Preguntaría, para iniciar una casual conversación.
Llevaba cuatro horas de jornada, atravesaba el bosque, los caminos de piedra de antaño como dicen los antiguos; debo parar y descansar esta soledad, aunque saludaba al pasar por las fincas y caseríos. Recordó las enseñanzas del ambiente marino en su primera juventud; en aquel barco de carga los timoneles, sólo cuatro se les permitiría la guardia, luego la mente se cansa y puede alucinar; cuando había buen tiempo podía dormir, lo importante era descansar para volver a empezar.
En la segunda jornada avistó una arruinada casa, quizás abandonada por el tiempo; ella reclamaba que alguien la visitará; en otro tiempo era la alegría de una pareja enamorada, que luego decidieron dejarse de amar y partieron dejándola triste y desolada. Iré allí pensó, quizás pueda descansar y a la mente acallar. Al llegar sintió paz, no estaba triste, lo invitó a pernoctar, una segunda habitación bien resguardada lo esperaba para su sueño cobijar. ¡Oh, tienes un espejo!
Quizás debido al cansancio, vio muchos espejitos que lo llenaban todo; entonces un tierno muñeco de trapo le saluda con una sonrisa, descansa le dijo -yo cuidaré tu reposar, disfruta la vida y con esa actitud nadie te va a molestar- el caminante dio gracias a su Creador, por el abrigo de la cabaña y por el muñeco de trapo que le saludó, pidió cobertura y pronto se durmió. Los pajarillos le anunciaron el nuevo día, oró nuevamente y encomendó la nueva jornada.
Cerca se encontró con unas aguas cristalinas, era una pequeña piscina natural, sin embargo, al arrodillarse para lavarse el rostro, volvió a aparecerse su amigo de anoche, esta vez lo vio más claro, ¡que bella amistad tienes con tu creador, y desapareció! Pronto en el camino encontró a un anciano tirado y abandonado a su suerte; pues luego comprendió que cada quien se labra su presente. ¡Dame algo de comer y beber! -argumento el mendigo-
El caminante compartió su ración de media mañana; vé al arroyo de agua a dos horas de camino y a tres, encontrarás una acogedora cabaña; ella te dará descanso y quizás un hogar. El anciano malhumorado por fin llegó, ingreso con malas palabras. El muñeco de trapo en el espejo se le presentó, y con cara triste, lloró- lo lamento, malhumorado solitario; ¡yo sólo reflejo en el espejo lo que me dice tu corazón ¡
Dice Juan E. Ferrer: - los espejos están relacionados con nuestra imaginación; ellos nos reflejan, nos relacionan con nuestra condición, la psiquis y la naturaleza se comunican a través de ellos. Podemos decir que el espejo es la voz de nuestra propia dimensión, ¡vas por el buen camino- dirá- o quizás: -debes regresar a tu esencia vital… ¡O, perecerás!-
¡ Saludos apreciados Steemians, reciban nuestro amigable abrazo virtual!
Fotografía: @azabacheclaro, @cheysanta
Redacción: @hermandadsteem
Colaboración: @jayjes, @criollos-steemit
Su cara refleja tan claro su alma, espejo del alma. Muéstrame hoy su cara
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