El gran Orangután
El término Orangután significa Hombre del bosque en malayo. Parece un viejo sabio por su larga barba y carácter tranquilo. Es el simio más grande del mundo después del gorila. Mide 1.5 metros de altura y puede llegar a pesar 90 kg. y los machos hasta 200 kg., su pelaje es largo, lanudo y de color marrón rojizo.
Para atraer a las hembras, los machos emiten potentes gritos que duran hasta dos minutos. A pesar de su gran corpulencia es capaz de trepar por los árboles con gran agilidad, ayudándose con sus largas extremidades. En cuanto a su dieta, el orangután come hojas, cortezas de árboles, flores, insectos, huevos y pequeños lagartos, pero sus alimentos favorito son los dátiles y los mangos.
En relación a su hábitat, la mayoría de los orangutanes en estado salvaje viven en las selvas y bosques tropicales donde disfrutan de las suaves temperaturas, la gran cantidad de comida y la gran población de árboles en los que pueden vivir y balancearse. Se pueden encontrar en los bosques de Borneo y Sumatra, al sur de Asia.
Estos grandes simios, están en peligro de extinción ya que su territorio cada día es destruido por el hombre debido a la tala y la minería, en la última década el número de ellos en su hábitat natural se ha reducido en un 50%. El hecho de que se puede enfrentar un futuro sin estos animales es algo que se debe conocer y, hacer llegar el mensaje sobre el peligro que corren es extremadamente importante para su conservación.
Para tomar a las crías, los cazadores a menudo tienen que matar a las madres, este es un doble golpe en la población, en primer lugar, se pierden las hembras ya que al ser sacrificadas quedan menos para la reproducción de la especie y, por otra parte, las crías que se mantienen como animales domésticos no tienen la oportunidad de reproducirse.
Es momento de reflexionar y ver que estos animales son necesarios para la naturaleza, el ciclo de la vida en las selvas tropicales depende de cada especie y de las relaciones entre ellas.Y gran parte de culpa es el humano que no permite que la naturaleza siga su curso natural.